Las falsificaciones le cuestan a España más de 1.200 millones de euros al año
El negocio de las falsificaciones cada vez crece más y los canales para su venta son más amplios y eficaces. Estos le cuestan a España más de 1.200 millones de euros al año; 1.000 millones en el ramo de la confección y 265 millones de en los sectores de los bolsos de mano, joyería y relojería, según la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (Euipo), con sede en Alicante. Así, se convierte en el cuarto país de la UE, con más pérdidas económicas por falsificaciones en sectores claves, por detrás de Alemania, Italia y Francia.
Más allá del impacto económico, los productos falsificados pueden suponer riesgos para la salud y la seguridad de sus compradores y para el medio ambiente, pues a menudo no cumplen las normas de seguridad y calidad, según ha informado este martes la Euipo en un comunicado. Además, sus investigaciones también demuestran que el comercio de productos falsificados está directamente vinculado a redes de delincuencia organizada y, en algunos casos, a la explotación laboral.
Las falsificaciones que imitan directamente la apariencia de marcas auténticas se han impulsado en los últimos años, impulsados por el comercio electrónico y la influencia de las redes sociales. Alrededor del 13 % de los europeos afirma haber comprado deliberadamente productos falsificados, una cifra que se eleva hasta el 26 % entre los consumidores más jóvenes de entre 15 y 24 años.
La calidad y el precio siguen siendo los principales factores de compra para los consumidores, pero el diseño desempeña un papel importante en las preferencias de los consumidores, especialmente entre las generaciones más jóvenes. Sin embargo, el alto valor que tienen las marcas es precisamente lo que las hace más vulnerables a la falsificación y las copias no autorizadas, que siguen siendo generalizadas en sectores clave como la moda, el mobiliario, la electrónica y otros bienes de consumo, pues los clientes buscan tener modelos muy parecidos a los originales pero a un precio más reducido.
El director ejecutivo de la Euipo, João Negrão, ha resaltado en el comunicado que "el diseño europeo es una de nuestras mayores ventajas competitivas". "Da forma a los productos en los que confiamos, valoramos y disfrutamos cada día, al tiempo que ayuda a las empresas a diferenciarse en el mercado global", ha indicado.
También ha expuesto que "la investigación confirma que los consumidores, especialmente los más jóvenes, reconocen el valor de un buen diseño" y ha reiterado que "proteger los diseños da a los creadores la confianza para innovar y a las empresas una ventaja competitiva, impulsando el crecimiento y la competitividad en los que se sustenta la economía europea".