Higuerón Resort eleva la experiencia del lujo en la Costa del Sol
Higuerón Resort es uno de los grandes referentes del turismo de lujo en España y la Costa del Sol. Cuenta con una oferta única en el sector que abarca alojamiento, gastronomía, deporte, bienestar, eventos y villas exclusivas bajo la firma Leiro Experience y Leiro Residences.
Ubicado entre Fuengirola y Benalmádena, el complejo no deja de reinventarse cada día para responder a las expectativas de un viajero que es cada vez más exigente. Para entender cómo han alcanzado este posicionamiento y el éxito del proyecto, la directora de Higuerón Resort, Mónica Sánchez, explica a La Razón las claves de una propuesta cuyo buque insignia es la «personalización y la privacidad».
«Nuestra nueva campaña se titula el privilegio de lo extraordinario», adelanta la directora, para decir a continuación que ese eslogan «es la forma en la que explicamos qué es hoy Higuerón Resort». Situado en un enclave único, con el Mediterráneo como horizonte, el resort ha construido un universo pensado para «quienes buscan privacidad, servicios a medida y una relación directa con el entorno». La experiencia, añade, «se construye desde esta arquitectura tan singular que ofrecemos, el paisaje y una gama de servicios diferenciadores que hacen que el huésped se sienta especial».
En este contexto, la tendencia del sector apunta hacia un viajero cada vez más exigente que busca «invertir su tiempo en algo diferente». Para Sánchez, «el verdadero lujo es que el resort se adapte a ti y no al revés». Por lo tanto, «el alojamiento es, en este nuevo posicionamiento, el principal elemento diferencial».
El complejo cuenta con 290 habitaciones bajo la marca Higuerón Hotel Málaga, Curio Collection by Hilton y una propuesta superior agrupada bajo la firma Leiro Experience. «Es la experiencia premium y de valor», asociada a servicios personalizados como el check-in flexible, el desayuno en el Infinity Rooftop, la prioridad de reserva en los espacios más demandados o la atención adaptada a las necesidades de cada cliente, lo que conforma la clave del éxito de la marca.
A ello se suma Leiro Residences, unas villas incorporadas hace año y medio al portfolio del resort. «Han sido creadas para elevar las expectativas de nuestros huéspedes», asegura la directora. Villas con capacidad para hasta ocho personas permiten vivir el resort con una mayor independencia. Según Sánchez, «es como tener tu propia casa, pero con los servicios de un resort de primer nivel a tu disposición».
Algunas villas alcanzan los 350 metros cuadrados, disponen de cocina, acceso propio, aparcamiento privado e incluso un cine, lo que responde, según la directora, a una demanda al alza: «estancias más largas, grupos familiares o viajeros que buscan espacio sin renunciar al servicio hotelero».
Ese perfil corresponde a «clientes que buscan algo más que sol, playa y piscina», motivo por el que persiguen que «vivan una experiencia que no se parezca a ninguna otra». El público nacional sigue siendo el principal, seguido por el Reino Unido y Estados Unidos, dos mercados «favorecidos por la conectividad del aeropuerto de Málaga». Asimismo, la propuesta de alojamiento se dirige especialmente a adultos con un perfil de entre 30 y 60 años.
Sobre la propuesta gastronómica, Sánchez recuerda que el resort ha alcanzado una amplia oferta de restauración, con conceptos que van desde la cocina japonesa en el «Beach Club» hasta el «Arara Bistrobar», de Diego Gallegos. «Sollo», también al mando de Gallegos, que cuenta con una Estrella Michelin y una Estrella Verde, consolida la exclusiva apuesta por la gastronomía del resort.
Y no se acaba ahí la oferta premium. «El año pasado incorporamos On Clinic a nuestro hotel», recuerda la directora, un servicio integral de salud y bienestar con cámara hiperbárica, fotobiomodulación y un equipo de fisioterapia que trabaja con las mejores selecciones de España. Está destinado a «huéspedes que buscan recuperación, salud, belleza o longevidad». A ello se suma el spa, el circuito de aguas y servicios como las bañeras de inmersión, incorporadas también en los últimos años.
Por otra parte, el Smart Conference Center, con el Salón Picasso como gran espacio tecnológico, es para Sánchez «la joya de la corona» en el segmento MICE. Con 1.360 metros cuadrados, sostiene una parte relevante del negocio durante todo el año. «Más del 40% de nuestros ingresos anuales vienen de eventos», reconoce.
Por último, preguntada por el futuro de la estrategia, la directora concluye que seguirán reinventándose «para que el huésped quiera volver y siempre superemos sus expectativas».