Arda Güler, tras la eliminación de Turquía en fase de grupos: "Nos sentimos avergonzados, pedimos perdón a toda nuestra gente"
Cuando el árbitro salvadoreño Iván Barton pitó el final del Turquía-Paraguay, las cámaras de televisión enfocaron a Arda Güler mirando al cielo con los brazos abiertos. "¡Oh, Dios! ¿Por qué?", gritó el madridista en el estadio de Santa Clara. Esa imagen fue el reflejo de la peor de las sentencias: Turquía, una de las grandes ilusiones de este Mundial 2026, se va a casa después de dos partidos y sin haber marcado un solo gol.
La caída ante Paraguay (0-1), con el tanto de Matías Galarza a los 64 segundos como único gol, cerró una fase de grupos que había comenzado con la derrota ante Australia (0-2). 30 remates a puerta en el primer partido, un larguero y un poste en el segundo, y ningún balón para dentro.
La selección de Vincenzo Montella se marcha del torneo con más posesión que sus rivales, más llegadas al área y la sensación de haber merecido, al menos, algo más.
No lo conseguimos, no fuimos capaces"
"Estamos muy tristes y nos sentimos avergonzados. Pedimos perdón a toda nuestra gente", dijo Güler ante los micrófonos tras el pitido final. El centrocampista del Real Madrid, que llegó al torneo con el premio de mejor jugador joven de la última Champions League en el bolsillo, fue el primero en reconocer que el rendimiento colectivo no estuvo a la altura de lo que Turquía se había prometido a sí misma.
"Jugamos en grandes equipos y teníamos que haberlo demostrado sobre el terreno de juego. No lo conseguimos, no fuimos capaces", añadió.
El portero de Turquía, Ugurcan Cakir, también asumió la responsabilidad del fracaso. "Pido perdón a mi país. Queríamos hacerles sentir orgullosos, pero no lo hemos conseguido. Había muchas expectativas y no hemos estado a la altura", declaró el guardameta.
"Haré todo lo que esté en mi mano para que este torneo quede en el olvido a lo largo de mi carrera
Cakir también tuvo palabras para los aficionados que se desplazaron hasta California: "También pido perdón a los que han venido hasta aquí. Mis compañeros lo han dado todo, hemos luchado con todas nuestras fuerzas".
Paralelamente, Montella intentó defender a sus jugadores. "El equipo ha demostrado su alma y ha luchado hasta el último suspiro", afirmó el técnico italiano, visiblemente afectado en la rueda de prensa posterior al partido. "Tenemos que aceptar los resultados, que a veces no tienen lógica. El fútbol es el deporte rey por algo y a veces el mejor equipo no siempre es el que gana", agregó.
A su vez, reconoció que las expectativas eran otras: "Sí esperaba que pudiéramos pasar de fase, pero en este tipo de partidos puede pasar de todo". Por su parte, Güler terminó prometiendo a todos los turcos que "haré todo lo que esté en mi mano para que este torneo quede en el olvido a lo largo de mi carrera en la selección nacional".