El entusiasmo de la cúpula de Plus Ultra con Ayuso: "Termina haciendo las cosas bien"
Marzo de 2021. España era un país confinado «intermitentemente» por la pandemia del coronavirus y atravesaba la situación de un Gobierno de coalición en transición tras la salida de Pablo Iglesias. Pero Plus Ultra ya había conseguido el rescate de 53 millones de euros otorgados por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, que ahora está bajo sospecha e investigado por el juez José Luis Calama.
Entre tanto revuelo, en las conversaciones internas de sus miembros –ahora también imputados en el marco de las pesquisas que investiga esa concesión y otros tantos delitos– se dibujaba un paisaje ideológico sorprendente. Sobre todo, porque a pesar de que fue el Gobierno socialista quien otorgó la ayuda económica a la compañía, sus miembros elogiaban y mostraban una simpatía recurrente hacia la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y una visión mucho más crítica hacia otros dirigentes políticos.
Por ejemplo, el 14 de marzo de 2021, en pleno pulso institucional por la disolución de la Asamblea de Madrid, un miembro del Consejo de Administración de la aerolínea, Santiago Fernández Lena, compartía en un grupo de WhatsApp compartido por otros representantes de Plus Ultra una noticia de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) consideraba correcta la decisión adoptada por Díaz Ayuso, que no era otra que la disolución de la Asamblea para convocar comicios autonómicos.
«Me acaba de llegar el auto del TSJ. Considera correcta la disolución de la Asamblea por parte de Díaz Ayuso», escribió Fernández Lena. A lo que el entonces presidente de la compañía Fernando García Manso respondió: «¡Qué alegría!», reflejando así una posible celebración política en un momento de máxima tensión institucional e ideológica. Al hilo de mensajes, se unió también otro directivo que este periódico no ha logrado identificar de quien se trata, que apuntó: «Al final Ayuso termina haciendo las cosas bien».
Las referencias a la presidenta de la Comunidad de Madrid y, posiblemente, una de las mayores rivales políticas de Pedro Sánchez no fue un episodio aislado. Días antes, otro miembro del grupo había remitido otra noticia de Isabel Díaz Ayuso, que el entonces director general de operaciones de la aerolínea contestó: «Ahí está Ayuso. Nos ayuda a salir de la tendencia jejejeje». Entre tanto, se unió a la conversación el empresario venezolano y accionista de la compañía Raif El Arigie, que apuntó: «Ayuso lo hizo muy bien. Sí, sí, claro. Yo voto otra vez por ella».
La simpatía hacia la dirigente popular aparece de forma recurrente en las conversaciones. Meses antes, en octubre de 2020, en plena segunda ola de la pandemia y cuando el futuro de numerosas compañías aéreas pendía de un hilo, los integrantes comentaban una noticia sobre Air Europa y las dificultades asociadas a su rescate. Mientras algunos reaccionaban con incredulidad ante la información, Gibson Preziuso, exdirector comercial de Plus Ultra, introducía una reflexión cargada de ironía sobre las restricciones que comenzaban a extenderse por Europa.
Tras comentar las medidas anunciadas por Emmanuel Macron en Francia, el debate derivó hacia las estrategias políticas frente a la pandemia. «Vamos, que nos copian. Un pasito pa delante, un pasito pa tras», escribió García Manso. La respuesta de Preziuso cerró el intercambio con una broma que volvía a colocar a la presidenta madrileña en el centro de la conversación: «Sí, creo que les está asesorando la Ayuso».
Las conversaciones muestran así una constante: la identificación de Ayuso como una posible referencia política positiva entre varios de los representantes de ese momento de la compañía. Una circunstancia que adquiere especial relevancia al contrastarla con que no fue Ayuso ni el Partido Popular (PP) al que pertenece quienes otorgaron el rescate millonario que sirvió a la aerolínea para garantizar su supervivencia y también por el latente contraste ideológico.