¿Puedes faltar al trabajo si tu mascota tiene una urgencia veterinaria? Esta es la realidad que recoge el marco legal
En la actualidad, las mascotas ocupan un papel cada vez más relevante en los hogares españoles. Según los datos adelantados por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en su estudio oficial sobre animales de compañía, un total de 15.171.569 animales viven actualmente en hogares de todo el país. Estas cifras reflejan una realidad social cada vez más consolidada en la que millones de personas comparten su vida diaria con animales a los que consideran una parte fundamental de su entorno familiar.
Los perros continúan siendo los animales de compañía más habituales en España, con 7.562.893 ejemplares registrados en 2025, lo que representa el 49,8% del total. Les siguen los gatos, con 5.619.967 animales, equivalentes al 37% de los registrados. Junto a ellos conviven otros animales como conejos, aves, reptiles o tortugas, que suman 1.988.708 individuos y representan el 13,1% del total. Más allá de las cifras, estos animales desempeñan un papel emocional y afectivo cada vez más importante para millones de familias.
Esta evolución social, lejos de ser ignorada, también tiene reflejo en el ámbito laboral. Para muchos trabajadores, una mascota forma parte de su núcleo familiar y requiere cuidados que, en ocasiones, pueden resultar urgentes e inaplazables. Sin embargo, surge una pregunta frecuente cuando se tiene una cita en el veterinario o, en los casos más extremos, se produce un asunto de salud grave. En este contexto, ¿reconoce la legislación laboral algún permiso específico para estos casos? ¿Qué derechos tiene realmente un asalariado cuando su mascota necesita atención veterinaria urgente?
¿Extiste un permiso laboral para cuidar de tu mascota?
Sobre esta cuestión se ha pronunciado recientemente Miguel Benito Barrionuevo, abogado laboralista conocido en redes sociales como "Empleado Informado" por su labor divulgativa sobre derechos laborales. Según explica, se trata de una de las dudas más habituales que recibe de seguidores y trabajadores. El experto señala que la legislación española todavía no se ha adaptado completamente a una realidad social marcada por el creciente peso de los animales de compañía en los hogares. A su juicio, mientras disminuye el número de hijos en muchas familias, aumenta el número de personas que conviven con mascotas a las que consideran miembros esenciales de su vida cotidiana.
El abogado recuerda que desde hace tres años existe una normativa de bienestar animal que reconoce a estos animales como integrantes de la unidad familiar. Sin embargo, advierte de que actualmente no existe ningún permiso retribuido específico que permita a los trabajadores ausentarse para cuidar de sus mascotas cuando estas sufren problemas de salud.
Estas son las excepciones de absentimos del trabajador
La única excepción práctica se produce en situaciones de verdadera urgencia, como una hospitalización veterinaria grave o la necesidad de acudir de forma inmediata a una eutanasia. En esos casos, explica, la ausencia podría considerarse justificada, por lo que la empresa no podría despedir al trabajador por ese motivo. No obstante, añade que el empleado debería comunicar la situación lo antes posible y, en principio, recuperar posteriormente el tiempo no trabajado.
Barrionuevo considera que esta situación evidencia la necesidad de abrir un debate legislativo sobre los permisos vinculados a los animales de compañía. En su opinión, sería conveniente que una futura regulación estatal abordara supuestos como el fallecimiento de una mascota o la necesidad de atender una urgencia veterinaria grave. Al mismo tiempo, reconoce que cualquier cambio normativo debería establecer límites claros para evitar abusos y definir con precisión qué situaciones quedarían protegidas. El experto entiende que se trata de una cuestión compleja, pero sostiene que la normativa laboral deberá evolucionar para responder a una realidad social que ya forma parte de la vida de millones de trabajadores españoles.