Los apicultores marroquíes trasladan las colmenas a zonas montañosas ante la ola de calor
Los apicultores de Marruecos se preparan para un traslado gradual de las colmenas ante elaumento estacional de las temperaturas, en una medida proactiva destinada a proteger las colonias de abejas y mantener la productividad de la temporada,; las zonas elegidas son las montañosas.
Hassan Benbel, presidente del Sindicato Nacional de Apicultores Profesionales de Marruecos, afirmó que las temperaturas registradas hasta el momento no han alcanzado niveles que supongan un peligro para las colonias de abejas, la situación se mantiene normal por ahora y que los apicultores siguen buscando zonas donde haya pastos disponibles, al tiempo que vigilan lugares que favorezcan la conservación de la producción de miel.
"Las lluvias que Marruecos experimentó durante el último periodo, que contribuyeron a mejorar la cubierta vegetal y a compensar una parte importante de las pérdidas sufridas por el sector en los últimos años; el número de colmenas se ha duplicado para un gran número de profesionales en comparación con temporadas anteriores, dijo a Hespress..
En cuanto a la producción de miel, destacó que los rendimientos varían de una región a otra dependiendo de la naturaleza de los pastos y las condiciones climáticas, algunas regiones registraron una buena producción, mientras que otras no lograron los resultados deseado.
Recordó las difíciles condiciones climáticas que algunas regiones del sur sufrieron en años anteriores, cuando las temperaturas alcanzaron niveles récord que provocaron el derretimiento de la cera y la fuga de miel de las colmenas, y expresó su esperanza de que esos escenarios no se repitieran este año, evitando así mayores pérdidas a los apicultores.
Afirmó que los apicultores profesionales siguen trasladando sus colmenas a zonas con agua, climas moderados y pastos de verano, especialmente en las regiones del Atlas Medio y el Alto Atlas, debido a la humedad y las temperaturas relativamente bajas que ofrecen, sobre todo al atardecer. Estas condiciones favorables contribuyen a mantener la actividad de las abejas y a garantizar que la temporada se desarrolle en las mejores condiciones posibles.