El desaconsejado traslado del tapiz de Bayeux genera colas de nueve horas para reservar entradas
El tapiz de Bayeux es conocido a nivel internacional por ser una de las obras maestras más relevantes y singulares de la Edad Media. Creado hacia 1070-1077, se trata de un bordado de lana sobre lienzo de lino, de unos 70 metros de largo y unos 50 centímetros de lato, y en cuyos bordados se narra de forma cronológica la Conquista Noprmanda de Inglaterra por parte de Guillermo el Conquistador. Un hito histórico que culminó en la Batalla de Hastings, en 1066. Una pieza, por tanto, valiosísima a nivel artístico e histórico, y que actualmente reside en el Museo del Tapiz de Bayeux, en Normandía. No obstante, se va a producir su histórico traslado a Inglaterra, pues desde el British Museum han programado una muestra que ha podido contar con el famoso tapiz.
El tapiz lleva desde el pasado septiembre retirado en una reserva climatizada, desde donde este mes de julio partirá con destino a Inglaterra. El motivo de este movimiento se debe a que el museo de Bayeux ha cerrado por obras de renovación y ampliación hasta 2027. Ante esto, aprovechando el cierre, el presidente francés Emmanuel Macron y el gobierno británico llegaron al acuerdo de este histórico préstamo, con el contexto además de la citada muestra que acogerá el British Museum. Un traslado que, si bien ha obtenido una alta expectación por parte del público del espacio museístico, también se ha ganado la crítica de los expertos, pues hay una parte que lo desaconseja.
Según informa "The Guardian", se han producido colas online de hasta nueve horas de espera para reservar entradas para visitar el tapiz de Bayeux en Londres. El público se ha mostrado deseoso de hacerse con uno de los "tickets", como si del concierto del año de la banda del año se tratase. Unas entradas que salieron a la venta este miércoles por la mañana, y que provocaron un enorme tráfico en la página web del museo. Una demanda de la que se reportaron 40.000 personas a media mañana, cifra que aumentó a casi 80.000 a media tarde. "Actualmente estamos experimentado una alta demanda. Se recomienda reservar en línea, aunque los tiempos de espera pueden extenderse hasta nueve horas", informaba el museo a los usuarios en cola, según apunta la publicación citada. A quienes esperaban se les pidió que tuvieran paciencia y se les aconsejó que hacer cola en línea seguía siendo una mejor opción que contactar con las líneas telefónicas o la bandeja de entrada de correo electrónico del museo, que estaban "excepcionalmente ocupadas".
Los riesgos
El movimiento del tapiz es, por tanto, considerado como un hito, aunque haya opiniones que se sitúen en su contra. Voces políticas, historiadores y expertos del arte han advertido que esta situación podría terminar en un "desastre cultural". Al ser un lino bordado de casi 1.000 años de antigüedad, cuenta con un tejido muy sensible, con debilidad estructural causada por el paso del tiempo. Ante esto, se advierte que el tejido presenta puntos de vulnerabilidad y de desgaste, aspectos por los que ya en 2018 se canceló un préstamo, al dictaminar los restauradores que la obra "no era transportable".
Asimismo, si bien el tapiz está cosido a un soporte para su exhibición, el hecho de desmontarlo, enrollarlo y volvero a estirar generaría una tensión muy peligrosa sobre las fibras envejecidas, por lo que también se podría dañar el lino original, o incluso rasgarlo. Todo ello, además, teniendo en cuenta el traslado en sí mismo: transportar una pieza de estas dimensiones por carretera y tren expone al tapiz a micro vibraciones continuadas, un riesgo que se une a las variaciones de humedad que expone el propio camino. Si bien el gobierno francés ha diseñado un conteneedor especial para el viaje del tapiz, la preocupación de los expertos no ha cesado.