Abascal se reconcilia con Trump y culpa a Sánchez de las amenazas por "destruir" España
Las amenazas de Trump para "cortar todo el comercio" con España por sus posiciones y falta de apoyo a la OTAN han sacudido la política a nivel nacional. Frente al silencio mostrado desde la Administración Trump en el día de ayer, el inquilino de la Casa Blanca ha cargado duramente contra el territorio nacional. "Es una causa perdida" ha apuntado.
A la espera de conocer la primera valoración del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que se producirá en la rueda de prensa programada para las 14:30 de la tarde, el líder de Vox, Santiago Abascal, se ha reconciliado con Trump tras las críticas este pasado martes. En este sentido, ha culpado a Sánchez de las amenazas que han aumentado por la "destrucción de la credibilidad".
Mostrando su tristeza por el "cambio dramático" que se ha producido en la percepción internacional sobre España, ha recordado que "nadie se fía de un Gobierno corrupto y mafioso" que no quiere certificar el aumento del gasto militar o que "promueve políticas" que rompen con el consenso de la Unión Europea.
El "problema" es un Gobierno "corrupto" y "mafioso" y también "una mafia sindical y una casta patronal que durante toda esta legislatura ha colaborado en distintas legislaciones con este Ejecutivo que ha traído tantos problemas a los empresarios y a los trabajadores", ha señalado .
Abascal rebaja su crítica a Trump
Lo cierto es que las declaraciones ganan relevancia ya que en el día de ayer el jefe de Bambú cargó contra Trump por sus críticas a la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. "No se puede tratar a un aliado como vasallo", apuntó introduciendo por primera vez el concepto ante las denuncias del presidente de EE UU. Bajo su percepción se "estaba equivocando".
El también presidente de Patriots valoró como algo "muy bueno" que los aliados vean a los aliados como aliados y no como vasallos y corroboró que "no es nada bueno que Meloni esté sufriendo este tipo de descalificaciones absolutamente inaceptables". La percepción fue secundada por Pepa Millán.
Con este apoyo se acerca al presidente de EE UU en un momento en el que España no es el 'mejor amigo' de EE UU.