EE UU pierde gas en España: la llegada de gas ruso dobla en mayo a las americanas tras un desplome del 48% en las compras a Trump
Volantazo en el mapa energético de España en mayo. Estados Unidos, que durante los últimos años había ganado un papel protagonista tanto en el suministro de gas natural tras la invasión rusa de Ucrania, pierde posiciones mientras otros productores aprovechan el hueco. Por el contrario, Rusia reforzó su presencia en el mercado gasista hasta consolidarse como segundo proveedor en mayo, sólo por detrás de Argelia.
Los últimos datos de importaciones publicados por la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores) muestran una pérdida de protagonismo de Estados Unidos, hasta ahora uno de los grandes beneficiados por la sustitución del gas ruso tras la invasión de Ucrania, mientras Rusia vuelve a recuperar cuota en el mercado español pese a las restricciones y al fuerte giro energético europeo.
El movimiento más llamativo se produce en mayo. Las importaciones procedentes de Estados Unidos alcanzaron 4.763 GWh, pero registraron una caída del 48,1% respecto al mismo mes del año anterior. Su peso sobre el total mensual bajó hasta el 15,2%. En el acumulado anual, Estados Unidos suma 51.852 GWh, un 6% menos que en el mismo periodo anterior, aunque mantiene una posición relevante en el sistema español.
La evolución cambia cuando se analiza el dato del año móvil. Estados Unidos todavía conserva un volumen elevado, con 108.382 GWh importados, pero su crecimiento se ha moderado hasta el 31,8% interanual. La cifra refleja que el gigante norteamericano sigue siendo un proveedor estratégico, aunque ya no mantiene el ritmo expansivo registrado tras la crisis energética de 2022.
El retroceso estadounidense contrasta con el repunte ruso. Rusia exportó a España en mayo 8.726 GWh de gas natural, un incremento del 58,5% frente al mismo mes del año anterior. Este volumen representa el 27,9% de todas las importaciones españolas de gas en mayo, situándose como uno de los principales suministradores del mes.
La recuperación rusa también se observa en el acumulado anual. Entre enero y mayo, España importó desde Rusia 31.699 GWh, un aumento del 38,2% respecto al mismo periodo anterior. En el conjunto del último año móvil, las compras ascienden a 51.388 GWh, aunque con una caída del 17,2% interanual. Su cuota alcanza ya el 13,8% del total anual móvil.
La lectura de los datos refleja una paradoja energética: mientras Europa ha reducido su dependencia histórica del gas ruso por razones geopolíticas, España ha mantenido una relación comercial más flexible debido al peso del gas natural licuado (GNL) y a la capacidad de sus plantas regasificadoras. La estructura del sistema español permite recibir gas de múltiples orígenes y ha evitado una dependencia exclusiva de un único proveedor.
El conjunto del mercado también muestra una mayor presencia del gas procedente de países no pertenecientes a la OCDE. En mayo, las importaciones totales alcanzaron 31.313 GWh, con un crecimiento del 1,8% anual, pero con una composición muy distinta a la de ejercicios anteriores. El GNL continúa dominando el suministro, con 19.632 GWh, frente a los 11.680 GWh del gas natural por gasoducto.
Argelia sigue siendo otro actor relevante. En mayo aportó 13.367 GWh, un crecimiento del 64,2% interanual, y concentró el 42,7% de las importaciones mensuales. En el acumulado anual suma 53.770 GWh, un aumento del 8,6%, consolidándose como el principal origen del gas español en el conjunto del año.
La resultante es que a pesar de la estrategia europea de alejamiento del gas ruso, Moscú mantiene una presencia significativa en España. En mayo llegó a superar a Estados Unidos en volumen mensual y recuperó un peso que parecía condenado a desaparecer tras la crisis energética.