Acampadas de más de veinte horas en Santander para conseguir el abono joven de la Feria de Santiago
La expectación de cara a la próxima Feria de Santiago ha tomado las calles de Santander mucho antes de que comiencen a llegar los toros a los corrales de Cuatro caminos. Las taquillas del coso cántabro se convirtieron en el epicentro del interés de los aficionados más jóvenes desde las tres de la tarde del miércoles, registrándose acampadas y esperas de hasta 22 horas previas a la apertura oficial de las taquillas. El motivo de esta movilización es el acceso al codiciado abono juvenil, que por un precio cerrado de 59 euros permite presenciar la totalidad de los ocho festejos programados en el abono santanderino de este verano.
El responsable de la empresa Lances de Futuro, José María Garzón, ha manifestado su sorpresa y satisfacción ante unas colas que han superado las previsiones logísticas de la organización. Desde la gestora del coso señalan que ver a las nuevas generaciones pernoctar a las puertas de la plaza para asegurar su localidad no solo ratifica la vigencia del espectáculo en la región, sino que supone el respaldo definitivo a la política de precios de promoción. El ritmo de venta anticipada apunta a que la feria de 2026 volverá a marcar un hito en el volumen de abonados fijos de la plaza, consolidando la plaza cántabra como el gran referente del circuito en la franja norte.
Más allá del impacto en la juventud local, la demanda de localidades ha adquirido una dimensión internacional en los listados de reservas de la empresa. Las oficinas de Cuatro Caminos constatan la llegada de aficionados procedentes de países como México, Francia, Colombia, Portugal y Venezuela, que se sumarán al habitual desplazamiento de público desde distintas provincias españolas. Esta afluencia exterior confirma la recuperación del prestigio del ciclo santanderino dentro de la agenda general de la temporada, transformando la Semana Grande en un foco de atracción turística y económica para la capital.
En paralelo al movimiento en los despachos, el recinto taurino ultima los trabajos de mantenimiento y adecuación de las instalaciones para el inicio de las corridas. Los operarios apuran los plazos en los corrales del coso, que en las próximas jornadas comenzarán a recibir los lotes de las distintas ganaderías del campo bravo reseñadas para el ciclo. La combinación de un incremento notable en el censo de abonados tradicionales, la respuesta al abono joven y el cartel de figuras del escalafón garantizan un ambiente de lleno en los tendidos para el regreso de la Feria de Santiago.