La DGT lo confirma: utilizar las luces de emergencia en estos casos supone una multa de 200 euros
Los conductores adquieren distintas manías o costumbres durante la conducción que se repiten prácticamente cada vez que se suben al coche. Una de ellas es activar las luces de emergencia al detener el coche durante unos segundos es una práctica muy extendida entre los conductores españoles. Muchos creen que encender los conocidos 'warning sirve para justificar una parada rápida o evitar una posible denuncia, especialmente cuando el vehículo queda en doble fila.
Sin embargo, la Dirección General de Tráfico (DGT) recuerda que esta interpretación es errónea y que el uso de este sistema está reservado únicamente para circunstancias muy concretas contempladas en la normativa. Lejos de convertirse en una especie de permiso temporal para incumplir las normas, activar las luces de emergencia durante una parada indebida no elimina la infracción y puede derivar en costosas multas para los conductores.
Cuándo pueden utilizarse las luces de emergencia
El Reglamento General de Circulación establece en su artículo 109 que las luces de emergencia tienen como finalidad advertir de una situación excepcional que pueda representar un peligro para la circulación. Su utilización está prevista para casos como una avería, un accidente o cualquier otra circunstancia que obligue a inmovilizar el vehículo en condiciones que puedan sorprender al resto de conductores.
La clave está en que una parada voluntaria para recoger a una persona, descargar un paquete o realizar una gestión rápida no entra dentro de esos supuestos. Aunque el conductor active los cuatro intermitentes, la acción continúa siendo irregular si el lugar donde se detiene está prohibido. Cuando se pretende indicar una maniobra de parada o un desplazamiento lateral, la señalización correcta debe realizarse mediante el intermitente correspondiente, según recoge la normativa. Utilizar el indicador de dirección tampoco convierte en legal una detención realizada en un lugar donde no está permitida.
Por qué me pueden multar: estas son las sanciones
Uno de los errores más habituales consiste en pensar que permanecer unos instantes dentro del coche con las luces de emergencia encendidas evita cualquier consecuencia. La DGT insiste en que estacionar o detenerse en doble fila continúa siendo motivo de sanción con independencia de que los 'warning' estén activados. La situación puede agravarse cuando esa maniobra bloquea un carril o dificulta el paso del resto de vehículos. En ese caso, la infracción pasa a considerarse grave y la multa asciende hasta los 200 euros.
También existe sanción cuando las luces de emergencia no se utilizan en aquellos casos en los que sí resultan obligatorias. No señalizar correctamente una avería o una inmovilización que pueda generar un peligro para otros usuarios puede conllevar una multa mínima de 80 euros.
El otro gran error con las luces de emergencia
El uso incorrecto de este sistema no se limita a las paradas en doble fila. También es habitual ver a conductores que activan los 'warning' en cuanto detectan una retención por delante, incluso mientras el vehículo sigue circulando.
La recomendación es diferente. Mientras el coche permanece en movimiento, lo adecuado es advertir a quienes circulan detrás mediante una frenada progresiva para que las luces de freno indiquen la reducción de velocidad. Solo cuando el vehículo ya se encuentra completamente detenido y exista un riesgo real de alcance por parte del tráfico que se aproxima resulta conveniente conectar las luces de emergencia, por mucho que se vean usos diferentes en las carreteras españolas.
Para qué sirven los ‘warning’
Las luces de emergencia forman parte de los sistemas de señalización diseñados para mejorar la seguridad vial y alertar de incidencias excepcionales. Utilizarlas fuera de esos supuestos puede generar confusión entre otros conductores, provocar maniobras inesperadas e incluso aumentar el riesgo de accidente.
La DGT recuerda que este dispositivo no debe emplearse para justificar actuaciones prohibidas ni como una forma de minimizar una infracción. Respetar las normas sobre su utilización no solo ayuda a evitar sanciones económicas, sino que contribuye a que el resto de conductores sea alertado de forma correcta de un posible peligro en la vía durante su circulación.