Santander se erige como la gran feria del Norte
La Feria de Santiago prende la mecha de su tramo definitivo. Consumado el prólogo con el rotundo triunfo de Álvaro Serrano a hombros —demostrando, como firmaba Patricia Navarro, que no es flor de un día—, Cuatro Caminos afronta el eje mayor de su abono tras celebrarse la corrida de rejones. El coso cántabro saca el armamento pesado en una cita señorial, catapultando a Santander como la gran referencia del Norte a través de un ciclo que concilia el interés del aficionado veterano con la respuesta masiva del público joven.
El gran acierto del diseño radica en el equilibrio entre la veteranía y el descaro de la juventud. Para que la renovación sea real, la cúspide tiene que implicarse, y ahí Morante de la Puebla ejerce de capitán general. Su doblete es la columna vertebral de un abono donde concede sitio a las promesas: una tarde con Víctor Hernández y otra con Marco Pérez y Aarón Palacio, sin olvidar la alternativa de Tomás Bastos por Roca Rey. Nombres emergentes que se entrelazan con la pureza de Juan Ortega y Pablo Aguado, el triunfo isidril de Talavante o el gran momento de Borja Jiménez y David de Miranda. Una apuesta generacional respaldada en taquilla: los más de 1.200 abonos para jóvenes se agotaron en horas, demostrando que la política de Lances de Futuro funciona si se acompaña de un producto atractivo y del apoyo institucional de la alcaldesa Gema Igual.
El sostén de este escenario pasa por el juego del toro. La variedad de encastes es el argumento para disipar dudas con los hierros de Juan Manuel Criado, La Quinta, Victorino Martín, El Parralejo, Juan Pedro Domecq y Puerto de San Lorenzo. El ganado determinará si el «lujo del norte» es un eslogan social o adquiere trascendencia taurina.
Tras un perído de tensión administrativa por los recursos de firmas competidoras con evidente mimetismo jurídico, el TSJC frenó el golpe con medidas cautelares, permitiendo la gestión de José María Garzón. Con tres «no hay billetes», las cámaras de OneToro TV listas para el jueves 23 y viernes 24, y el ambiente en máximos, Santander inicia el examen de sus combinaciones mayores. El ruedo dictará sentencia en una feria que blinda su futuro desde la base y genera un impacto económico directo en la hostelería local.