Sánchez celebra "una nueva etapa" en la relación entre España y Argelia
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha escenificado este lunes el deshielo de las relaciones entre España y Argelia durante su visita oficial a Argel, la primera que realiza desde la crisis diplomática abierta hace más de cuatro años tras el giro del Ejecutivo sobre el Sáhara Occidental. En su comparecencia junto al presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, el jefe del Ejecutivo ha reivindicado el relanzamiento de los vínculos bilaterales y ha puesto el foco en la cooperación política y económica entre ambos países.
"España ve a Argelia como un país vecino y como un socio estartegfico y como un país amigo", ha asegurado Sánchez, que ha dicho que las relaciones entre ambos países han entrado en "una nueva etapa". Sánchez ha insistido en varias ocasiones en el "valor" que España concede a su relación con Argelia y que "Argelia puede contar con España, es un socio clave para nosotros".
El presidente del Gobierno ha asegurado que hay que "reforzar el diálogo" político entre los dos países y que ese diálogo es "la base sobre la que se construye todo lo demás". También ha celebrado que vaya a tener lugar una Reunión de Alto Nivel entre los dos gobiernos, que será la octava que se celebra.
Sánchez también ha insistido en que a España le gustaría construir un "parternariado económico" con Argelia y que ambos países "están llamados a colaborar estrechamente en el ámbito internacional, como dos países que son la puerta de entrada a Europa y a África".
La visita de Sánchez a Argel busca cerrar definitivamente la crisis diplomática que estalló en 2022, cuando el Gobierno español respaldó públicamente el plan de autonomía de Marruecos para el Sáhara Occidental. Aquella decisión provocó la retirada del embajador argelino en Madrid, la suspensión del Tratado de Amistad entre ambos países y un fuerte deterioro de las relaciones políticas y comerciales, con especial impacto sobre las exportaciones españolas.
El acercamiento entre ambos gobiernos comenzó a materializarse hace meses con la reanudación de los contactos diplomáticos y el regreso de los respectivos embajadores. El Ejecutivo considera ahora superada aquella etapa y aspira a recuperar la interlocución al máximo nivel con uno de sus principales socios en el Mediterráneo.
La agenda del viaje ha estado marcada también por la cooperación energética. Argelia continúa siendo uno de los principales suministradores de gas natural a España, un papel que ha cobrado aún más relevancia en un contexto de inestabilidad internacional y de incertidumbre sobre las rutas de suministro energético. El Gobierno defiende que reforzar la relación con Argel resulta estratégico tanto para garantizar la seguridad energética como para impulsar nuevas inversiones entre ambos países.
Más allá de la vertiente política y económica, la visita ha dejado también un gesto de carácter simbólico. Sánchez ha entregado a Tebboune una camiseta de la selección española de fútbol, un detalle con el que ambos mandatarios han querido escenificar la nueva sintonía entre Madrid y Argel tras varios años de desencuentros diplomáticos.