Pogacar y el reto pendiente de LaVuelta: "Si lo ha dicho el príncipe..."
En los últimos días del Tour de Francia, y con la carrera más o menos decidida en favor de Tadej Pogacar, el pelotón va mirando de reojo a la parte final de la temporada. Y ahí emerge entre todas una carrera principal: la Vuelta a España.
Desde hace ya más de una década, la ronda española suele tener a los grandes favoritos divididos: algunos, sobre todo los de nuestro país, la incluyen en su calendario como uno de los objetivos prioritarios del año. Otros se dejan el programa competitivo algo más libre a la espera de ver qué hacen durante la primera mitad de la temporada. Si no logran sus objetivos, entonces la Vuelta aparece como posible tabla de salvación.
El caso es que, con esa composición de lugar, en los últimos años se ha juntado en la línea de salida un cartel más que interesante. No han faltado Roglic, Evenepoel o Vingegaard, vigente campeón en una edición un tanto deslucida por las protestas callejeras. Pero falta el premio mayor. Falta Pogacar.
Por ejemplo, al esloveno se le han adelantado ganando la Triple Corona -las tres grandes vueltas- por su decisión de renunciar el año pasado. Y sabe que necesita esta carrera en su palmarés para rematar su legendario historial de victorias, que va rumbo del quinto Tour de Francia. Por lo que, como ya sucediera el año pasado por estas fechas, los rumores de su presencia en la salida de Mónaco son cada vez más fuertes.
Javier Guillén, director general de LaVuelta, habló ayer para las cámaras y micrófonos de Eurosport y se mostró más que optimista: "Él quisiera estar. Yo soy optimista, creo que hay muchas posibilidades", declaró el organizador, que se refirió también a las palabras del príncipe Alberto de Mónaco unos días antes, desatando la ilusión de la afición española. Y es que este año la carrera sale del Principado. "Si lo ha dicho el príncipe... es una opinión de mucho nivel. Es cierto que queda mucho Tour y luego el equipo decidirá. Todavía se lo tengo que escuchar a él, lo de ir a la Vuelta", matizó después, rebajando la euforia.
De hecho, la Vuelta fue la carrera en la que se destapó Pogacar. Fue en la edición de 2019 con un ataque muy lejano en la etapa final de Gredos que acabó por meterlo en el podio, y aún hay quien se pregunta si, gestionada de otra manera, el esloveno podría haber ganado ya entonces la carrera. "Apuntaba maneras, pero tampoco podíamos imaginarnos hasta donde podía llegar. Y lo que le queda. Que debutase en La Vuelta en una Grande es un orgullo y ahora tiene que venir a rematar", mencionaba Guillén.
En 2025 también tenía la carrera incluida en su programa inicial, pero finalmente se bajó alegando cansancio mental después del Tour. Veremos si este año es el definitivo y volvemos a ver al gran campeón en las carreteras españolas.