La nueva norma de la ITV que preocupa a miles de propietarios de furgonetas cámper
Actualmente es difícil conocer cuántas furgonetas camperizadas circulan por España. El motivo es que muchas de ellas han sido transformadas por sus propietarios, pero nunca han sido homologadas oficialmente como vehículos cámper.
En estos casos, algunos dueños optan por desmontar el mobiliario y los elementos fijos antes de acudir a la Inspección Técnica de Vehículos (ITV), de forma que el vehículo pueda ser inspeccionado con su configuración original. Es una alternativa que evita el coste de la homologación, aunque obliga a realizar ese proceso cada vez que toca pasar la inspección.
El auge del caravaning ha disparado las camperizaciones
El mercado del caravaning experimentó un importante crecimiento tras la pandemia de la COVID-19. Las restricciones a la movilidad y la búsqueda de formas de viajar más flexibles impulsaron el interés por las autocaravanas y las furgonetas camperizadas, una tendencia que se ha consolidado en los últimos años.
Como consecuencia, el parque de este tipo de vehículos no ha dejado de crecer. En el caso de las autocaravanas, su número prácticamente se ha triplicado en la última década, pasando de algo más de 48.000 unidades en 2015 a cerca de 137.000 en la actualidad.
Cambio en frecuencia con la que hay que pasar la ITV de las cámper transformadas
Entre los cambios introducidos en la normativa de la ITV hay uno que afecta directamente a las furgonetas transformadas en vehículos vivienda.
Los vehículos industriales o furgonetas que hayan sido camperizados después de su matriculación deberán pasar la ITV cada seis meses una vez alcanzada la antigüedad establecida por la normativa. En cambio, aquellos que fueron homologados como vehículos cámper desde fábrica mantendrán una periodicidad anual en esa misma fase de inspecciones.
La normativa también introduce otras novedades para los vehículos históricos. Los que tengan más de 60 años y estén catalogados como históricos quedarán exentos de pasar la ITV, mientras que los que tengan entre 40 y 60 años deberán someterse a la inspección cada dos o cuatro años, dependiendo de sus características.
Un cambio que preocupa a muchos propietarios
La Dirección General de Tráfico justifica el régimen especial de los vehículos históricos porque, por norma general, tienen un uso muy ocasional y acumulan pocos kilómetros al año. Sin embargo, la nueva frecuencia de inspección para las furgonetas camperizadas transformadas ha generado inquietud entre muchos propietarios. Tener que acudir a la ITV cada seis meses supone un aumento de tiempo y de costes, especialmente para quienes utilizan el vehículo con frecuencia para viajar.
Además, algunos usuarios consideran que esta medida podría afectar al mercado de segunda mano de este tipo de vehículos, ya que una mayor frecuencia de inspecciones puede hacer que algunos compradores prefieran modelos homologados de fábrica frente a aquellos que han sido transformados posteriormente.