Las familias españolas se endeudan por las vacaciones: disparan un 120% sus necesidades de crédito por su falta de liquidez
La pérdida de poder adquisitivo, la inflación y la bajada de tipos han propiciado que los hogares hayan duplicada su necesidad de financiación estival en una década. En concreto, las familias españolas contrataron un total de 7.436 millones de euros en crédito al consumo durante los meses de julio y agosto de 2025, lo que supone un incremento del 121% respecto a los 3.356 millones registrados en el mismo periodo de 2015, marcando máximo histórico, con la previsión de que va a seguir creciendo a doble dígito en los meses centrales del presente ejercicio. Así lo constata el último análisis crediticio de la Agencia Negociadora de Productos Bancarios -a partir de datos del Banco de España-, que confirma que financiar los gastos estivales "ha dejado de ser un recurso puntual para convertirse en un mal hábito financiero", canalizado principalmente mediante el fraccionamiento de pagos con tarjeta a tipos de interés que superan en muchos casos el 20% anual, "muy por encima" de otras alternativas de consumo.
El análisis de nuevas operaciones de crédito al consumo contratadas en julio y agosto durante la última década refleja esta tendencia, por la que únicamente los años anterior y posterior a la pandemia y y en 2020 la petición de créditos cerró el ejercicio en negativo (-6,6%, en 2019; -22,3%, en 2020; y -6,3%, en 2021). El resto de la década suma cifras positivas, que van desde el +41% de 2015 al +17,5% de 2025. En lo que respecta al presente año, la petición crediticia roza el 8% de incremento hasta mayo, el último mes contabilizado.
Según han señalado desde la entidad, el impacto negativo radica en la repetición del gasto sobre estructuras de deuda previas ya tensionadas, lo que termina agravando la denominada "cuesta de septiembre" al sumar estas cuotas a los costes de la "vuelta al cole" y al repunte generalizado de la demanda de crédito que marca el tramo final del año. El informe apunta que "el problema no es tanto el gasto vacacional en sí como su repetición año tras año sobre una estructura de deuda" que, en muchos hogares, ya llegaba ajustada a julio, y que se traduce después en problemas de liquidez a la vuelta del verano.
Según confirma el Informe de Estabilidad Financiera de Primavera 2026 del Banco de España, el 54% de los hogares españoles "tiene deuda viva y su ratio de endeudamiento alcanza el 68% de la renta bruta disponible", mientras que uno de cada tres hogares endeudados destina más del 30% de sus ingresos a atender esa deuda, confirmando que "el mayor esfuerzo relativo se sitúa en las familias de renta media, con acceso a más productos de crédito pero sin los colchones de ahorro de los tramos de renta alta".
“Que el crédito de verano se haya duplicado en diez años es la prueba de que cada vez más hogares llegan a julio sin margen y salen de agosto con al menos un par de cuotas más que saldar a finales de mes”, explica Luis Javaloyes, CEO de Agencia, que cree que esta tendencia "se mantendrá creciente, lo que agudizará el problema: seguimos añadiendo, verano tras verano, un volumen récord de deuda sobre hogares que ya venían ajustados", una afirmación justificada porque las previsiones para este verano de 2026 se contempla mantener la senda al alza en la contratación crediticia.
Por su parte, la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (Asnef) ha confirmado que el 36% de los usuarios que solicitaron financiación lo hicieron de cara a los meses estivales, por encima de la Navidad (35%) y del Black Friday (22%), los otros dos grandes citas anuales del consumo.