Detención de Diablo y Tan: a uno le temblaba la mandíbula y otro sonreía burlonamente
La fuga de Alejandro Arias Monge, alias Diablo, se extendió 9 años y nueve meses. La madrugada de este viernes 24 de julio, fue detenido en una violenta operación en Río Frío de Sarapiquí que dejó cinco agentes heridos y un presunto delincuente muerto.
Casi una hora después de que empezara la balacera, cuando por fin quedó bajo control policial, a Diablo le temblaba la mandíbula, según confirmó una fuente que participó en el operativo.
Estaba en medias, sin zapatos y con una pantaloneta negra y una camiseta del mismo color.
En cambio, su otro socio en la organización, y considerado su sucesor, Jonathan Pérez Méndez alias Tan, también conocido como Perro o Guato, se mostró siempre desafiante.
Esa misma fuente sostiene que miraba fijamente a los agentes y hasta se reía.
En la casa, amplia y con paredes de fibrocemento, había mucho desorden y suciedad. “Vivían como ratas, entre cucarachas”, relató este informante, en entrevista con La Nación.
Entre lo decomisado hay una gruesa cadena de eslabones de oro, propiedad de Diablo, que quedó sobre una mesita, junto a un gel para el cabello, un desodorante femenino y medicamentos.
Además de Diablo y Tan, cayó otro sospechoso de conformar una organización de tráfico de drogas y homicidios y fue abatido otro sujeto de apellidos Oconitrillo Ruiz, conocido como Coco Guácimo.