El PP acusa a Sánchez de “hundir la vivienda y devolver el chabolismo a España tras ocho años de socialismo y comunismo”
La crisis de la vivienda se ha convertido en uno de los principales frentes políticos del verano.
El Partido Popular ha acusado al Ejecutivo de Pedro Sánchez de haber provocado “una factura social sin precedentes” tras ocho años de políticas que, según el PP, han derivado en el regreso del chabolismo y el hacinamiento en varias zonas del país.
La diputada Ester Muñoz resumió la posición del partido en redes sociales con una frase que ha marcado el debate: “La factura de ocho años de socialismo y comunismo.”
El detonante ha sido el informe publicado por elEconomista.es, que alerta de la reaparición de infraviviendas y del aumento de familias que comparten pisos por la rápida subida del precio de la vivienda.
El texto describe cómo en las afueras de Madrid, Barcelona o Valencia comienzan a levantarse chabolas y caravanas ocupadas por ciudadanos con empleo, pero sin capacidad para acceder al mercado residencial convencional.
Un problema estructural que se agrava
Según el Banco de España, el país acumula un déficit de 600.000 viviendas hasta 2025, mientras la construcción anual apenas ronda las 100.000 unidades.
El precio del metro cuadrado se ha disparado un 81 % en la última década, frente al 54 % de la zona euro, y en áreas tensionadas como Madrid o Málaga el incremento supera el 100 %.
Los salarios reales, en cambio, apenas han crecido un 2 %, lo que ha expulsado a miles de jóvenes del mercado inmobiliario.
El economista Juan Ramón Rallo advierte de que el problema no se limita a los precios, sino a una oferta bloqueada por restricciones urbanísticas y fiscales. “Si congelas la oferta y metes 400.000 personas más cada año, el resultado es hacinamiento y chabolismo”, sostiene.
Rallo recuerda que el fenómeno ya se vivió en los años 60 y 70, cuando el éxodo rural generó asentamientos informales en las periferias de las grandes urbes.
El PP exige un plan nacional de vivienda
Desde Génova, el PP reclama un plan de choque que incentive la construcción y reduzca la presión fiscal sobre el sector. Fuentes del partido aseguran que el Gobierno “ha preferido intervenir el mercado y frenar la edificación” en lugar de facilitar suelo y agilizar licencias.
La oposición considera que la situación actual “es el reflejo de una política económica que ha castigado a las clases medias y ha dejado sin alternativa a quienes buscan una vivienda digna”.