De la Espriella enfrenta su primera gran prueba como presidente de Colombia
El terremoto de 7,4 que el lunes agitó a Colombia le ha impuesto la agenda al recién estrenado presidente. La naturaleza no le ha dado ni 100 días de gracia. Poco más de 72 horas después de su toma de posesión y en su primer día hábil, Abelardo de la Espriella, tuvo que posponer sus prioridades de gobierno para liderar una de las peores crisis humanitarias de la historia reciente del país sudamericano.
El conservador De la Espriella, que declaró el estado de «desastre nacional», se puso personalmente al frente de la coordinación de las labores de rescate y emergencia. En las 24 horas siguientes al temblor, De la Espriella emprendió un viaje maratoniano en el que visitó varias de las ciudades y regiones más afectadas por el temblor: Pereira, el Eje Cafetero, el Valle del Cauca y su capital Cali, cientos de kilómetros para establecer un liderazgo que muchos opositores todavía cuestionan.
«Seguimos recorriendo las zonas afectadas y trabajando sin descanso por los colombianos», publicaba en su cuenta de X, antes Twitter, De la Espriella tras visitar Pereira. «Estamos en el territorio, al frente de la emergencia y al lado de nuestra gente». El presidente, quien viajó acompañado de su esposa, Ana Lucía Pineda, se reunió al llegar con el alcalde de la ciudad, Mauricio Salazar, quien le presentó un informe de los daños en una de las zonas afectadas.
Durante la conversación sostenida entre ambas autoridades, el mandatario le consultó al alcalde cuáles eran las principales necesidades de la ciudad, mientras que Salazar le informó de la llegada de rescatistas. En el último balance de la tragedia hecho por el Gobierno nacional, fue el lunes, donde informó de la muerte de 111 personas. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), dijo entonces que «por instrucción» del nuevo presidente «toda la información oficial sobre la situación será emitida exclusivamente por la Presidencia de la República».
Crece el número de muertos
Al cierre de esta edición, De la Espriella había cifrado en 181 el número de muertos y «2.595 heridos, 195 desaparecidos, 1.136 viviendas destruidas, 48 edificios colapsados, 8.357 viviendas averiadas, 807 centros educativos también averiados», dijo el mandatario a la prensa. No obstante, las autoridades regionales han elevado el número de fallecidos hasta 240 personas.
La mayoría se concentra en los municipios del Valle del Cauca a los que se suman 95 en Cali, su capital, mientras que en Risaralda son «alrededor de 90 personas fallecidas», según los datos oficiales. El departamento más afectado es el Valle del Cauca, con 130 fallecidos –95 en Cali– y otros 35 en los demás municipios de la zona.
«Desafortunadamente tenemos para reportar 95 muertes, ese es el conteo de esta mañana. Tenemos 949 personas heridas y 86 personas rescatadas», dijo el martes el alcalde de Cali, Alejandro Eder, quien agregó que además hay bajo los escombros «239 personas atrapadas». En Risaralda, situado en la zona cafetera del centro del país, hay «alrededor de 90 personas fallecidas», incluida Pereira, su capital, indicó a periodistas el secretario de Gobierno regional, Israel Londoño.
Además, 14 personas perdieron la vida en el departamento del Chocó, epicentro del terremoto, según su gobernadora, Nubia Carolina Córdoba-Nuri. La gobernadora chocoana informó de 138 personas heridas y cinco desaparecidas, así como «afectaciones en el fluido eléctrico y en los servicios de telefonía y comunicaciones en diferentes zonas del departamento».