Tuvieron 5 hijos y adoptaron otros 32: así está ahora la situación de esta curiosa familia
Paul y Jeane Briggs llevan décadas construyendo una familia muy alejada de lo habitual. El matrimonio estadounidense tuvo cinco hijos biológicos y, con el paso de los años, adoptó a otros 32. En total, son padres de 37 hijos, aunque actualmente 14 continúan viviendo con ellos en Virginia Occidental.
Cuando se casaron en 1976, después de conocerse cinco años antes, ninguno de los dos podía imaginar hasta dónde llegaría su proyecto familiar. Querían tener hijos, pero nunca establecieron como objetivo formar una familia especialmente numerosa.
"Nunca tuvimos una conversación sobre querer una gran familia. Nunca hablamos de intentar llegar a este número [de hijos] o a aquel. Fue simplemente una serie de acontecimientos que nos trajo hasta aquí", explica Paul.
La historia del matrimonio ha sido recogida por la revista People. Los hijos de la pareja tienen actualmente entre 10 y 47 años y, pese a las décadas dedicadas a ampliar la familia, Paul y Jeane todavía no descartan recibir a otro menor. "Si alguien apareciera en mi puerta con un niño... preferiría que no fuera un bebé", bromea Jeane.
Una familia de 37 hijos que comenzó con una adopción en México
El camino que llevó a los Briggs a convertirse en padres de 37 hijos comenzó en 1985. Ese año adoptaron a Abraham, un niño que había sido abandonado en México. Aquella primera adopción fue el comienzo de una historia que se prolongaría durante décadas y que acabaría incorporando a otros 31 menores a la familia.
Ahora, 14 de sus hijos siguen viviendo en el domicilio familiar. Para mantener el funcionamiento de una casa con tantas personas, las responsabilidades están repartidas entre todos. Los hijos colaboran en distintas tareas, desde preparar la mesa hasta ayudar en el mantenimiento de la vivienda.
La organización también se extiende a las compras. Dos de los hijos mayores se alternan para acompañar a Jeane al supermercado y echarle una mano con una tarea que, para una familia de este tamaño, requiere una planificación especial.
Paul trabaja en el sector de las tecnologías de la información y su salario constituye la principal fuente de ingresos del hogar. La familia recibe además ayudas públicas destinadas a tres de sus hijos con discapacidad.
La experiencia de crecer en este entorno también ha marcado a algunos de los hijos. Mary Kate Johnson, una de las hijas de la pareja, recuerda como algo positivo la llegada constante de nuevos hermanos durante su infancia. "Fue una gran adaptación, pero siempre fue algo muy positivo. Tanto que también quise hacer lo mismo cuando crecí", recuerda.
Mary Kate tiene ahora 43 años y ha formado su propia familia numerosa: tiene 14 hijos, cuatro de ellos adoptados en Ghana. Vive junto a su marido cerca de sus padres y asegura que la experiencia de Paul y Jeane ha sido una referencia para ella.
"A pesar de todo, tengo el mayor respeto por mis padres. Han gestionado muy bien la situación, aunque han pasado por muchas dificultades. La forma en que vivieron, lo que vieron y cómo afrontaron todas las situaciones es realmente extraordinaria", afirma.
Uno de sus hijos llegó de Ucrania cuando tenía 15 años
Entre las historias de los hijos adoptados por Paul y Jeane destaca la de Joseph Briggs. En 2005, cuando tenía 15 años, abandonó un orfanato de Ucrania para incorporarse a la familia estadounidense junto a otros dos hermanos.
Su llegada supuso un cambio radical en sus condiciones de vida. Joseph recuerda especialmente la posibilidad de contar con un hogar estable y con las necesidades básicas cubiertas. "Llegar aquí, a una familia cariñosa, tener ropa limpia, una buena cama, comida en la mesa, una casa y simplemente todo aquello fue increíble", cuenta.
La historia de los Briggs no se limita, por tanto, a una familia que alcanzó los 37 hijos. Su modelo también ha influido en la siguiente generación. Mary Kate ha seguido el camino de sus padres y ha recurrido igualmente a la adopción para formar su propia familia.
Casi 50 años después de su boda, Paul y Jeane continúan conviviendo con 14 de sus hijos y mantienen abierta la posibilidad de volver a ampliar la familia. Lo que comenzó en 1985 con una primera adopción terminó convirtiéndose en una historia familiar que ya ha pasado a la siguiente generación.