La Policía Nacional avisa a quienes venden por Internet: nunca hagas esto si un comprador te lo pide
Las plataformas de compraventa por Internet se han consolidado como una opción muy utilizada para desprenderse de objetos que ya no se necesitan y obtener un beneficio por ellos. Sin embargo, este tipo de operaciones también puede ser aprovechado por delincuentes para intentar cometer estafas. Por este motivo, la Policía Nacional ha alertado sobre determinados comportamientos que pueden revelar que la persona interesada en comprar un producto pretende engañar al vendedor y hacerse con él sin efectuar realmente el pago.
Muestras de sospecha
Uno de los primeros aspectos que debería hacer saltar las alarmas es la excesiva rapidez del comprador. Cuando alguien muestra una urgencia desmedida por completar la operación, no quiere comprobar personalmente el artículo o pretende cerrar el trato de inmediato sin preguntar por sus características, es recomendable actuar con mayor cautela. Tener prisa, por sí solo, no demuestra que exista una estafa, pero puede indicar que el supuesto comprador trata de evitar comprobaciones.
Otra estrategia frecuente pasa por remitir un justificante de una supuesta transferencia bancaria. El documento puede dar la impresión de que el importe ya ha sido abonado, aunque el dinero todavía no aparece en la cuenta del vendedor. Ante esta situación, no se deben considerar válidas como prueba las capturas de pantalla, los justificantes o los mensajes enviados por la otra persona. Lo adecuado es acceder directamente a la aplicación o página de la entidad bancaria y comprobar el saldo y los movimientos.
También resulta necesario extremar las precauciones si el comprador comparte enlaces para recibir el pago o confirmar una operación. Estos vínculos pueden redirigir a webs fraudulentas que reproducen el aspecto de páginas de bancos o conocidas plataformas de compraventa. A través de ellas, los delincuentes pueden intentar obtener las credenciales del usuario o hacerse con datos relacionados con sus cuentas bancarias.
Existe además una cuarta señal que la Policía considera especialmente relevante. Si el supuesto comprador pide códigos recibidos por SMS, claves bancarias o pide instalar una aplicación, nunca deben facilitarse esos datos ni seguirse sus indicaciones. Esta información podría ser utilizada por los delincuentes para acceder a cuentas o autorizar operaciones. Una venta legítima no debería exigir en ningún caso que el vendedor comparta contraseñas, códigos de verificación o claves de seguridad.
Ante cualquier indicio de comportamiento sospechoso, la principal recomendación es no entregar el producto hasta confirmar personalmente que el dinero ha llegado realmente a la cuenta bancaria. Un comprobante remitido por el comprador no demuestra que el ingreso se haya efectuado.
Por ello, la Policía aconseja mantener la cautela durante todas las etapas de la operación y prestar especial atención cuando aparecen varias de estas señales al mismo tiempo. Actuar con prevención puede ser determinante para evitar que una compraventa aparentemente normal termine en una estafa.