Furor de las compañías españolas por la defensa: el 22% tiene negocios ligados al sector y sus exportaciones suman casi 32.000 millones de euros desde 2019
Las compañías españolas están rentabilizando al máximo la explosión del negocio de defensa que ha traído el nuevo orden mundial. La invasión rusa de Ucrania y la paulatina retirada de Estados Unidos como garante de la defensa de Europa están forzando a los países del viejo continente a dotarse de una mayor autonomía defensiva que está disparando la inversión de los países en este terreno. Y muchas compañías españolas lo están aprovechando para ampliar sus negocios.
Según se desprende del estudio «El nuevo orden industrial: costes, geopolítica y transformación inteligente en España», un 22% de las compañías encuestadas afirma contar con líneas de negocio activas vinculadas a defensa o contratos de doble uso, mientras que un 24% adicional está explorando este mercado como una oportunidad de crecimiento.
La encuesta, elaborada por el evento de la industria manufacturera Advanced Manufacturing Madrid, organizado por Easyfairs, asegura también que el 71% de las empresas industriales españolas ve en el sector de defensa una oportunidad de crecimiento.
El avance del sector de la defensa en España no solo se ha visto impulsado por los Programas Especiales de Modernización (PEM) puestos en marcha por el Gobierno nacional sino también por los lanzados por otros países europeos.
Según la radiografía sobre el gasto en defensa realizada por el servicio de estudios BBVA Research, entre 2019 y 2026 las exportaciones españolas en el ámbito de defensa rozaron los 32.000 millones de euros.
El despegue de estas ventas cobró impulso a partir del año 2022, coincidiendo con la invasión rusa de Ucrania y el nuevo ciclo inversor europeo. Desde entonces y hasta 2026, las ventas al exterior sumaron 21.500 millones de los casi 32.000.
España exporta casi exclusivamente capacidades aeronáuticas apoyada en la fuerte implantación en el país del consorcio europeo Airbus, que cuenta con siete centros de producción en los que trabajan 14.000 personas. En casi todos ellos se fabrican componentes para la industria militar, destacando los de Getafe, donde se producen elementos de aviones militares de transporte y reabastecimiento como el A330 MRTT; y Sevilla, donde está la Línea de Ensamblaje Final (FAL) del avión de transporte militar A400M y del C295. El principal mercado de estas ventas es la propia Unión Europea, concentrado en Alemania, Italia y Francia.
También exporta, aunque a mucha distancia de las aeronáuticas, capacidades marítimas gracias a Navantia. La compañía pública tienen contratos en vigor en Arabia Saudí y Australia y compite ahora mismo por contratos valorados en más de 7.000 millones de euros.