Sevilla se ha convertido en todo un imán para la compraventa de viviendas y es uno de los grandes animadores del mercado inmobiliario en el plano nacional, con permiso del crédito. Tanto es así que la provincia sevillana ha logrado duplicar la media de España de transacciones de esta índole, ya que esta apenas alcanza los 38 pisos al día frente a los 75 que hoy por hoy representa la provincia en el primer semestre del año, lo que la sitúa como uno de los grandes polos económicos del sur peninsular, con una tasa per cápita del 694 dado su perfil orgánico y de primera vivienda. Esto viene a decir, tal y como se desglosa en los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), que el volumen de operaciones que reúne Sevilla representa el 3,91 por ciento de todas las ventas del país, así que se puede decir sin temor a equívoco que cuatro de cada cien casas que son vendidas en territorio español llevan la rúbrica sevillana. Para más inri, per cápita, la Sevilla provincial registra una intensidad equivalente a la media nacional, con 694 operaciones por cada 100.000 habitantes frente a las 714 que se encuentran en España. Estos datos validan a Sevilla como un mercado orgánico de vivienda habitual frente a otros perfiles más turísticos como pueden ser los de Málaga o Alicante, más acostumbrados a otro tipo de demanda gracias en buena parte a la gran inversión extranjera que allí se presenta, con el notable empuje que supone también la turistificación de sus costas. En lo que se refiere al ranking de provincias de España con mayor volumen bruto de transacciones, Sevilla ocupa la séptima posición por detrás de ciudades como Málaga, Valencia, Alicante, Barcelona o Madrid, que son los que ocupan las primeras plazas en ese sentido. La clasificación de provincias en España no da margen para el error. Sevilla se sitúa como segunda clasificada del ranking andaluz y sigue la estela de otras potencias con mayor envergadura dentro del territorio nacional para efectuar transacciones inmobiliarias. Madrid, sumadas la capital y su provincia, es la que más operaciones ha añadido en el primer semestre de 2026 con 38.707 (213 pisos al día), con una tasa per cápita por 100.000 habitantes de 560. Por su lado, Barcelona ocupa la segunda posición de movimientos, con 37.727 y un ritmo diario de pisos de 208, arrojando una tasa per cápita mayor que la madrileña, con 648 en total. Alicante y Valencia son por razones mejor o peor avenidas por el turismo dos de otros territorios que superan a Sevilla. La provincia alicantina gestó un total de 25.085 operaciones, llegando a comprar y vender una cifra de 138 pisos al día. Lo que sí queda disparado por tamaño es su tasa per cápita, que gracias a la inversión internacional alcanza la mayor tasa de España del presente almanaque, con 1.286 en total. Valencia, con 19.836 operaciones y 109 pisos al día, sigue un modelo mixto, tanto residencial como de segunda residencia, llegando a una tasa de 748. Adicionalmente, Málaga, ha conseguido en el primer semestre del año 17.710 operaciones y 97 pisos al día, lo que le ha permitido obtener una tasa per cápita de 1.012 gracias a ese marcado perfil turístico de la Costa del Sol, justo por encima de la provincia hispalense. Siguen a Sevilla otros puntos relevantes del mercado inmobiliario como Cádiz, Almería, Granada y Zaragoza. La cifra bruta de pisos diarios en la contienda entre Sevilla y esta última refleja una clara victoria sevillana, ya que duplica los 37 pisos diarios que son comprados en Zaragoza. Son resultados distintos para mercados que funcionan con idéntica densidad relativa, demostrando así la salud de las grandes capitales de interior sin necesidad de un turismo residencial. Ahora bien, pese a que Sevilla duplique en volumen bruto a Zaragoza, se observa un comportamiento idéntico de ambas gracias a la demanda autóctona familiar de esas dos urbes de interior.