María Pombo tiene el minivestido de playa de casi 1.000 euros que convierte el bikini en un lookazo
María Pombo continúa disfrutando de sus vacaciones en el norte y, entre los looks relajados propios de estos días, ha dejado una de esas combinaciones que merece la pena mirar con algo más de atención. Esta vez, el protagonismo no está tanto en el bikini como en la prenda que ha elegido para llevar encima: un minivestido de punto de Missoni.
La italiana lleva décadas haciendo del punto y de los juegos gráficos parte de su identidad, y este diseño reúne varios de esos códigos en una versión pensada para la playa. María lo combina con un bikini morado que se deja ver, convirtiendo una fórmula tan sencilla como bikini y vestido en un estilismo mucho más especial.
El minivestido de Missoni que María Pombo lleva sobre el bikini
El diseño elegido por María Pombo es un minivestido de punto calado de Missoni, confeccionado con un dibujo de rayas verticales en blanco y negro. Tiene manga larga, silueta holgada y un profundo escote en pico, características que hacen que funcione especialmente bien como prenda para llevar directamente sobre el bañador o el bikini.
Su precio original ronda los 990 euros, aunque actualmente puede encontrarse rebajado en algunas plataformas multimarca. En Farfetch, por ejemplo, aparece por 663 euros, una diferencia considerable para una pieza de lujo que, además, puede tener vida más allá de la playa.
Frente al clásico pareo o al vestido exclusivamente playero, su diseño permite imaginarlo también con un slip dress debajo o incluso con unos shorts y un top cuando las vacaciones hayan terminado.
María Pombo completa el look con accesorios de aire artesanal
Pese a tratarse de una pieza de lujo, María Pombo evita llevarla a un terreno excesivamente sofisticado. Todo lo contrario. La combina con sandalias planas, un sombrero de ala ancha y un bolso de fibras con bordados, consiguiendo que el resultado mantenga ese punto desenfadado propio de un día de vacaciones.
El bikini morado aporta, además, el único golpe de color del estilismo y destaca bajo el entramado del vestido en blanco y negro. Una forma sencilla de demostrar que, cuando la prenda que llevamos encima tiene suficiente personalidad, el look de playa necesita bastante poco más.