Ciudad Real se rinde a Víctor Puerto: tributo en la puerta grande e impulso a la cantera local en el arranque de feria
Treinta y un años de trayectoria y un arraigo indiscutible con la afición manchega han quedado oficialmente inmortalizados en la piedra. La plaza de toros de Ciudad Real lució desde la mañana del miércoles un nuevo elemento en su fisonomía: una placa conmemorativa en la mismísima puerta grande que rinde homenaje a la carrera de Víctor Puerto. Un gesto de gratitud institucional y taurina que cobra un sentido especial al preceder a su despedida definitiva de este ruedo, programada para la tarde de este jueves 20 de agosto en un cartel compartido con Daniel Luque y Samuel Navalón frente a reses de Araúz de Robles, festejo que podrá seguirse a través de las cámaras de Castilla-La Mancha Media.
El acto de descubrimiento del azulejo se transformó en un encuentro de hondo calado emotivo e intimista. Acompañado por su familia, entre los que destacaban su tío —el también matador Antonio Sánchez Puerto— y su hijo Víctor, el diestro revivió los vínculos con el coso donde tomó la alternativa en 1995. Rodeado de aficionados y profesionales, Puerto comprobó cómo la ciudad sella su nombre en el acceso por el que tantas veces salió a hombros, convirtiendo la antesala de su último paseíllo en un reconocimiento al conjunto de su trayectoria.
Este homenaje al veterano torero convivió en el coso manchego con la imagen de la renovación generacional. Horas antes de la ceremonia en la puerta grande, el albero se vio colmado por varias decenas de niños y jóvenes durante la celebración de la cuarta edición del Taller de Tauromaquia. Organizada por la ACT Fernán Caballero junto a la empresa Eventos Mare Nostrum, el Ayuntamiento y la escuela taurina local, la iniciativa transformó la arena en una academia improvisada de toreo de salón, carretones y confección de trastes de lidia para los más pequeños.
Bajo la atenta mirada y los consejos de los matadores y profesores Aníbal Ruiz y Carlos Aranda, las futuras promesas compartieron lección con los alumnos del centro ciudadrealeño. El impulso a la cantera no se quedó en el plano teórico o festivo: como estímulo a la afición más joven, la empresa gestora obsequió a los participantes con localidades para la novillada con picadores inaugural de la feria, un festejo de fuerte acento local marcado por las alternativas con los utreros de los novilleros de la tierra Aparicio Romero y Javier Fernández junto a Adrián Reinosa.