Con Pogacar, el resto llega a la Vuelta para divertirse
«Intentaré dar lo mejor de mí para poder disfrutar de la Vuelta», dice Mikel Landa antes de que empiece la carrera española, la décima para él a los 36 años. Disfrutar. Poco más les queda a los rivales de Tadej Pogacar en una Vuelta con un solo favorito.
El esloveno regresa a la carrera española por primera vez desde su debut en 2019. Y lo hace como candidato único al triunfo después de ganar su quinto Tour, el tercero consecutivo. Y sus rivales buscan alicientes en la carrera. El de Mikel es volver a divertirse encima de una bicicleta. Algo que no ha conseguido en toda esta temporada.
«Es lo que busco. Llevo un año muy malo, no estoy disfrutando nada, ni entrenando, así que miro todo con mucho optimismo. Vengo de tan abajo que con cualquier cosa me conformo, así que espero poder tener algún día bueno», confiesa Landa, que el año próximo regresará a los orígenes para vestir el maillot naranja del Euskaltel.
Para Mikel la lucha por la general no es un objetivo. «Es mi Vuelta más incierta después de un año malo. Vengo de una lesión larga, no he conseguido todavía recuperar al cien por cien, vengo con molestias, intentaré sobrevivir la primera semana y después veremos cuáles son los objetivos reales», dice el todavía líder del Soudal.
«Cuando está en la carrera es el gran favorito y casi imposible de batir», dice Felix Gall
Para Carapaz, «la general es siempre un objetivo». «Es un objetivo no sólo personal sino también del equipo. No queremos perder la ocasión. La Vuelta es una oportunidad y lo intentaremos hacer lo mejor posible», advierte el ganador del Giro 2019. Aquel fue el último año antes de que Pogacar ganara una grande. Ahora con el esloveno en carrera, todo es diferente.
«Es el mejor del mundo. Ha ganado en todo lo que ha hecho. Personalmente lo respeto mucho. Es un gran rival, es una ilusión tener la posibilidad de luchar contra él en una gran Vuelta. Tenemos una Vuelta bastante emocionante, con mucha montaña. Sabemos cómo es la Vuelta. Estoy muy emocionado con el equipo, tengo el respaldo total y la confianza de que lo haremos lo mejor posible. Lo importante es venir con la cabeza fría, intentando hacer lo mejor sin importar quién es el rival», asegura Carapaz.
«Todo el mundo sabe que Pogacar es el rival a vencer. Primoz [Roglic], Felix Gall están en buenas condiciones. La carrera va a decidir por sí sola. Cualquier día se puede decidir la carrera, el tercer día en Font Romeu, Andorra siempre es un día complicado. La carrera por sí sola se va a ir decidiendo en el camino. Antes del final, la etapa de Granada también va a ser importante. Tenemos una bonita Vuelta, va a haber espectáculo», añade el ecuatoriano.
«Condiciona, porque los demás equipos nos adaptaremos a lo que él quiera hacer», asume Mas
«Cuando él [Pogacar] está en la salida es el gran favorito y casi imposible de batir, diría yo. Yo me concentro en mí mismo. Estoy aquí por el podio o por conseguir la mejor clasificación general posible. La responsabilidad es suya y él tiene que controlar la carrera y su equipo», asegura Gall, segundo en el Giro y reciente ganador de la Vuelta a Burgos. «Creo que eso también es bueno para mí, que haya un equipo fuerte, con un líder fuerte que quiera hacer la carrera dura. Así tenemos mayores diferencias en el final. Eso es algo positivo de que él esté aquí», añade.
«Está claro que Pogi es el mejor corredor y va a marcar una época. Será el mejor corredor de la historia cuando lo deje y condiciona porque los equipos nos adaptaremos a lo que él quiera hacer», asume Enric Mas. La Vuelta nace con un dueño. Para los demás, queda divertirse. Al menos antes de que hable la carretera.