La mala conexión amenaza el teletrabajo en verano y obliga a uno de cada tres españoles a buscar alternativas fuera de casa
Agosto es el mes del teletrabajo por excelencia y muchos españoles necesitan una buena conexión a internet, aunque no siempre pueden conseguirla. Uno de cada tres encuentra problemas en la red de su casa que le impiden desarrollar su jornada laboral con normalidad y necesitan buscar alternativas en otros lugares como cafeterías, establecimientos comerciales u otros hogares, o recurrir a los datos móviles para seguir conectado, según un estudio de Netquest para DE-CIX.
Este fenómeno, conocido como "exilio digital" viene impulsado precisamente por el esfuerzo del teletrabajo y el aumento de consumo de ocio online. Dentro del grupo de refugiados, el 27,5% afirma haber tenido que recurrir a la búsqueda de soluciones solo en situaciones puntuales de emergencia al no poder atender tareas de teletrabajo, disfrutar de su tiempo libre o realizar gestiones clave. Por su parte, para el 4,5% de los encuestados, esta solución no es un hecho aislado, sino una práctica habitual ligada a problemas recurrentes de conectividad en el hogar.
Los que están de vacaciones y no tienen la necesidad de teletrabajar achacan los fallos de red principalmente al uso de plataformas de streaming, como Netflix, YouTube o Twitch, sufriendo muchas interrupciones en su servicio.
La dependencia de la red doméstica es tan alta que las caídas de señal impactan de forma directa en el día a día. Más del 71% de los encuestados afirma que una interrupción de Internet altera de forma significativa su rutina diaria e incluso puede tener consecuencias en su estado de ánimo o salud. Un 13,6% de los usuarios reconoce experimentar alteración y nerviosismo cuando la pantalla se congela en un momento clave.
En cambio, otros simplemente muestra resignación, un 26,2%, afirmando que simplemente suspira y espera a que el contenido vuelva a cargar. A esto se suma el 24,1% de las personas que reacciona con indiferencia y opta por desviar de inmediato su atención hacia el teléfono móvil. Ante cortes continuos, el 35,1% de los usuarios intenta solucionar el problema técnico al instante, mientras que el 11,1% pierde la paciencia y expresa abiertamente su enfado.
La inestabilidad de la conexión también puede dar lugar a sospechas infundadas: el 27,8% de los españoles admite que, al experimentar lentitud, ha pensado que un vecino le estaba "robando" la señal de WIFI, a pesar de que este tipo de ralentizaciones suele deberse al rendimiento general de la red y no a un acceso no autorizado.
En conjunto, el estudio de DE-CIX sugiere que, especialmente en periodos de alto consumo como el verano, la calidad de la conectividad a Internet ya no se puede medir únicamente en megas o gigas contratados, sino en la consistencia y la fiabilidad de una red capaz de responder sin cortes cuando más se necesita.
“Los resultados muestran que, tanto si estamos trabajando como si estamos disfrutando de un descanso, disponer de una conexión a Internet estable y fiable es esencial para nuestra vida cotidiana”, añade Ivo Ivanov, CEO de DE-CIX. “La calidad de Internet es mucho más que la velocidad. Lo que en última instancia determina la experiencia del usuario es la eficiencia con la que las redes intercambian datos, garantizando la fiabilidad y capacidad de respuesta que exige la vida digital moderna”.