Un grupo de estadounidenses compra un pueblo abandonado en España y quiere convertirlo en un destino turístico internacional
Salto de Castro, ubicado en la provincia de Zamora, es sin duda uno de los mejores ejemplos de lo que hoy conocemos como "la España vacía".
Es un pueblo antiguo que lleva años abandonado y se encuentra en la zona conocida como los Arribes del Duero y cerca de la frontera con Portugal.
Sin embargo, Salto de Castro está viviendo una nueva etapa en su historia después de la compra de la propiedad por parte de un empresario americano, Jason Lee Beckwith, y su pareja.
Ellos han comprado el lugar con el fin de aprovechar todas sus ventajas para crear un proyecto turístico relacionado con el mundo rural.
Su situación geográfica es uno de los puntos fuertes de este lugar.
Salto de Castro es un enclave rodeado de un valioso entorno natural, en la zona de los Arribes del Duero.
Una rehabilitación por fases
Sin embargo el proceso de recuperación del pueblo será gradual y no será todo de una vez. Los propietarios han planeado un proyecto que se realizará por etapas.
En la primera fase el objetivo será la recuperación de áreas como la iglesia y las que se utilizarán para albergar actividades.
Una vez que esto se haya hecho en la siguiente fase se tomaran las casas del antiguo asentamiento.
La recuperación del pueblo también tendrá que tener en cuenta las características arquitectónicas del pueblo y las normas urbanas y ornamentales del área.
Qué tiene este pueblo
A pesar de haber sido abandonado, Salto de Castro aún conserva un gran número de edificios del antiguo barrio residencial.
El complejo incluye 44 casas y otros edificios como un antiguo edificio escolar, un bar, una iglesia y un antiguo cuartel de la Guardia Civil. Además hay también un albergue y el proyecto para el cual se prevé el desarrollo de 14 habitaciones más junto con otros servicios.
Se supone que va a crear un concepto de turismo rural sostenible mediante el cual se vaya restaurando la actividad del lugar paso a paso.
La estrategia de los nuevos propietarios no se limita solamente a la revitalización de los edificios sino que tiene como objetivo darle al pueblo un nuevo enfoque turístico, convirtiéndolo en un lugar donde los turistas puedan venir a relajarse, disfrutar de la naturaleza y explorar una parte rural de España.
Salto de Castro es un ejemplo de una tendencia que intenta encontrarle un nuevo propósito a lugares que sufren de despoblamiento. El futuro desarrollo de este pueblo va a decidir si logra recuperar su antigua vitalidad.