Adiós al azul turquesa: Rocío Osorno confirma con un vestido de Zara cuál será el color tendencia del otoño 2026
Cada temporada hay colores que empiezan a aparecer antes incluso de que cambiemos oficialmente de armario. Este verano, el azul turquesa ha ocupado buena parte de vestidos, conjuntos y accesorios, pero las primeras novedades de otoño empiezan a dirigir la mirada hacia otra gama cromática. Los verdes se vuelven más suaves y terrosos y el pistacho se presenta como una de las opciones para dar color a los próximos meses.
Rocío Osorno ya lo ha incorporado a su armario con un vestido de Zara que, además, resuelve fácilmente un look para las bodas y celebraciones que llegan después de agosto. Su elección demuestra también que el verde puede abandonar su faceta más estival dependiendo de los complementos con los que se acompañe.
El vestido verde de Zara de Rocío Osorno cuesta 29,95 euros
El vestido que ha elegido la diseñadora pertenece a la nueva colección de Zara y cuesta 29,95 euros (ref. 5039/674/515). Se trata de un diseño midi de silueta fluida que juega con la asimetría en la parte superior, al dejar uno de los hombros al descubierto mientras incorpora mangas cortas y amplias con efecto volante.
El tejido se recoge ligeramente en uno de los laterales de la cintura antes de continuar hacia una falda larga y sencilla, un recurso que aporta movimiento sin añadir estampados ni otros elementos decorativos. Es precisamente esa construcción limpia la que deja todo el protagonismo al verde, un tono situado entre el pistacho y el oliva claro que se aleja de los colores más saturados del verano.
Rocío Osorno lo combina con negro y una gargantilla XL de pedrería
Para llevarlo al terreno de noche, Rocío Osorno ha evitado combinar el verde con accesorios en tonos claros y ha recurrido al negro, consiguiendo un contraste mucho más marcado.
En los pies lleva unas sandalias negras de tacón y líneas minimalistas, mientras que en la mano suma un pequeño bolso negro de acabado brillante. Dos complementos discretos frente a la pieza que realmente transforma el vestido: una gargantilla XL de pedrería que rodea completamente el cuello y cae en varias hileras.
No es la primera vez que Osorno recurre a esta joya para completar uno de sus looks. Recuperarla con un vestido de menos de 30 euros demuestra también el efecto que puede tener un accesorio especial cuando se combina con prendas mucho más sencillas.
El resultado propone, además, una manera distinta de llevar el verde pistacho cuando termine el verano. Frente a las sandalias claras, rafia y accesorios naturales con los que probablemente lo habríamos combinado hace unas semanas, el negro y los acabados brillantes lo acercan inmediatamente al otoño. Una fórmula que Rocío Osorno ya ha empezado a poner en práctica y que puede servir de inspiración para las próximas invitadas.