"La política social de Marruecos no se hace en España": el PP se planta con los menores inmigrantes en Ceuta
"La invasión de los pasados 30 y 31 de julio no fue un episodio aislado ni una serpiente de verano, ha sido una herida que se ha ido agravando semana tras semana". Con un resumen de la situación en Ceuta arrancó Borja Sémper, portavoz nacional del Partido Popular, su rueda de prensa de este lunes. La primera tras las vacaciones de verano.
A primera hora de la mañana, y en la madrileña sede de Génova 13, Alberto Núñez Feijóo reunió de manera ordinaria a todos los miembros del comité de dirección de su formación. Un arranque oficioso de un curso político decisivo, el último antes de que se celebren las próximas elecciones generales. No obstante, el único tema a abordar fue Ceuta.
El PP mantiene una enmienda completa a la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez. En primer lugar, por las prolongadas e inéditas vacaciones. "Es inverosímil que haya batido otro récord siendo el presidente que más días se ha cogido en vacaciones". Y, lo más importante, porque, todavía hoy, el Ejecutivo central se muestra incapaz de atajar una "crisis múltiple": de Seguridad Nacional, de orden público y de salud.
Todavía hoy, no hay una cifra concreta y definitiva del número de inmigrantes que permanecen en la ciudad autónoma. Tampoco queda claro el futuro de los menores no acompañados. Ante la incertidumbre, y la próxima reunión organizada por el Ministerio de Juventud e Infancia con las comunidades autónomas, el PP quiso prevenir: "No hablamos de reparto, hablamos de retorno".
Como avanzó LA RAZÓN, los gobiernos regionales liderados por el PP descartan siquiera abrir el debate sobre un posible traslado a la península de los menores que cruzaron la frontera en el asalto masivo. "Esto es indebatible", repitió Sémper, que repitió dos veces: "La política social de Marruecos no se hacen España".
El portavoz popular expuso un diagnóstico sombrío de la situación en Ceuta. "Hay miles de personas vagando por Ceuta, comprometiendo la seguridad, la convivencia, la salud pública y la viabilidad misma de la ciudad de Ceuta".
Por eso, exigió "medidas extraordinarias". La más perentoria, a su juicio: "Todas las unidades de extranjería necesarias para que se hagan los expedientes de repatriación". Frente a "un problema de orden público y sanitario" la prioridad, dijo, deben ser los "retornos". Y para poder agilizar la tramitación, demandó "cuantos funcionarios sean necesarios el tiempo que sean necesarios". Incluso con tres turnos: "Mañana, tarde y noche".
Acto seguido, se centró en un aspecto concreto: la emergencia sanitaria. Y lanzó varias preguntas a la responsable del ramo, Mónica García: "¿Cuántos casos de tuberculosis, sarampión, sarna, hepatitis y otras enfermedades se han detectado? ¿Cuántos casos han requerido aislamiento u otra medida? ¿Cuántos casos necesita el gobierno para atajar esta crisis? ¿Existe riesgo de transmisión?".
A falta de respuestas concretas, el PP cierra filas con la petición que trasladó ayer su presidente al Gobierno de España de estudiar un confinamiento selectivo de los inmigrantes. "La obligación de cualquier gobierno responsable es actuar", insistió Sémper, que se preguntó en varias ocasiones: "¿Dónde está el Estado?