Alertan sobre el avance de la avispa asiática: "Ha llegado para quedarse"
La expansión de la avispa asiática (Vespa velutina), el aumento de las poblaciones de garrapatas y la presencia creciente de mosquitos capaces de transmitir enfermedades han situado a los vectores y especies invasoras entre las principales prioridades de la sanidad ambiental en España. Así lo advierte la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (Anecpla), que alerta de un escenario cada vez más complejo marcado por el cambio climático, la movilidad global y la alteración de los ecosistemas.
El director general de la entidad, Manuel García, subraya que ningún animal es una plaga por sí mismo, sino que se convierte en tal cuando aparece en un lugar y en una cantidad que genera un impacto negativo sobre la salud o la percepción de un entorno salubre. En este contexto, las garrapatas y determinados mosquitos adquieren una relevancia sanitaria especial por su capacidad para actuar como vectores de enfermedades, lo que exige una vigilancia continua incluso cuando sus poblaciones no son especialmente elevadas. García recuerda que ver una garrapata en el monte forma parte de la normalidad ecológica, pero la situación cambia cuando aparece en un jardín o se adhiere a una persona, porque ahí sí existe un riesgo que debe gestionarse adecuadamente.
En el ámbito urbano, las cucarachas continúan siendo la tipología que genera un mayor número de intervenciones profesionales, seguidas de los roedores, especialmente ratas, y de otros organismos como mosquitos, avispas, hormigas o palomas. Sin embargo, la avispa asiática, catalogada como especie exótica invasora, se ha convertido en una de las mayores preocupaciones por su rápida expansión y su impacto sobre la biodiversidad y la actividad apícola. La especie, detectada por primera vez en España en 2010, ha colonizado buena parte de la cornisa cantábrica y avanza hacia el interior peninsular. En los últimos meses se han registrado avistamientos en nuevas zonas de Castilla y León y Galicia, y algunos municipios han activado protocolos específicos de retirada de nidos.
Ha llegado para quedarse
"La Vespa velutina ha superado probablemente un punto de no retorno en muchas zonas de España. La experiencia de Francia y la rápida expansión observada en la cornisa cantábrica indican que estamos ante una especie que, previsiblemente, ha llegado para quedarse", ha afirmado García al respecto, según recoge Ep.
No obstante, Anepcla pide evitar el alarmismo, ya que los datos disponibles no muestran un aumento desproporcionado de picaduras en la población general. El mayor riesgo se produce en el contacto cercano con un nido, especialmente si se intenta retirar sin conocimientos técnicos. El director general advierte de que lo realmente peligroso es tratar un nido por cuenta propia y recomienda huir de los remedios caseros y recurrir siempre a especialistas.
Junto a la avispa asiática, el virus del Nilo Occidental se mantiene entre las principales preocupaciones vectoriales. Su transmisión está vinculada a mosquitos del género Culex, cuya distribución y periodo de actividad se están viendo modificados por las condiciones climáticas. En los últimos veranos, varias comunidades autónomas han reforzado la vigilancia tras detectar circulación del virus en aves y equinos, y el Ministerio de Sanidad mantiene activo un sistema de alerta estacional.
Por otro lado, las garrapatas son responsables de la transmisión de enfermedades como la de Lyme, la fiebre botonosa mediterránea o la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, cuya circulación en España ha sido confirmada en los últimos años por distintos estudios del Instituto de Salud Carlos III. La asociación insiste en que, ante una picadura, la retirada del parásito debe hacerse lo antes posible con unas pinzas, sujetándolo lo más cerca posible de la piel y extrayéndolo mediante una tracción suave y continua. Si la extracción no es completa o persisten dudas, recomienda acudir a un centro sanitario.