Vivas se planta ante el Gobierno: “A mí me van a tener que sacar de los polideportivos”
El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas, ha elevado este miércoles el tono político y social contra el Gobierno central tras la publicación del real decreto que incluye los polideportivos de Ceuta como infraestructuras potenciales para la acogida de migrantes.
Vivas lo ha dejado meridianamente claro: “A mí me van a tener que sacar de los polideportivos, a mí y a los que vengan conmigo”.
La frase, pronunciada con evidente indignación, resume el clima de tensión que vive la ciudad desde que la ciudadanía descubrió ayer —por sorpresa— que todos los polideportivos figuraban en el borrador del decreto, uno de los motivos que desencadenó las protestas masivas en las calles.
“Nos desayunamos con un borrador que nadie nos consultó”
Vivas ha denunciado que la inclusión de los polideportivos se hizo sin informar a la Ciudad Autónoma, calificando la decisión como una imposición unilateral del Gobierno de la Nación.
“Nosotros nos desayunamos con un borrador en el que venían los polideportivos sin que nadie nos preguntara”, ha señalado.
El presidente insiste en que Ceuta “no va a permitir convertirse en un CETI gigante” ni renunciar a instalaciones deportivas que forman parte del tejido social de la ciudad.
El malestar se ha intensificado porque Ceuta ya ha perdido espacios clave en los últimos meses —feria, parques, zonas de ocio— y la posibilidad de perder también los polideportivos ha sido interpretada como un límite inaceptable.
“¿Y ahora también sin polideportivos? Hasta dónde vamos a llevar esto”, ha dicho visiblemente molesto.
Vivas ha anunciado que exigirá la retirada inmediata de esos espacios del decreto y que recurrirá la medida si no se corrige.
Tarajal como alternativa y la polémica del CNI
El presidente ha defendido que existen alternativas viables, como el polígono del Tarajal, y otros emplazamientos alejados de los núcleos poblacionales, como Calamocarro o Benzú, que la Ciudad ya ha trasladado en reuniones con el Gobierno y con asociaciones vecinales.
Además, Vivas ha negado rotundamente haber recibido información del CNI sobre la avalancha migratoria, después de que un medio nacional insinuara lo contrario.
Ha explicado que, de haber tenido datos de inteligencia, los habría trasladado “a quien correspondía”.
Recordó que pidió el mando único antes de la crisis y que solicitó una declaración de excepción el 28 de julio, pero la Secretaría de Estado de Seguridad respondió que “no se daban las condiciones”. Veinticuatro horas después, llegó la avalancha.