Mario Saint-Supéry: "En Gonzaga, por la por la noche cuando estaba aburrido, me iba a las diez o diez y media a entrenar"
Pocha, cena "tranquilita" de novatos en el Charrúa madrileño y viaje el lunes a Zaragoza. Tradiciones de la selección. España afronta hoy (21:00, Movistar +) en el Príncipe Felipe el primer partido de la segunda fase de clasificación para el Mundial 2027 ante Portugal. Saint-Supéry (14-4-2006, Málaga) se ha perdido la Feria de Málaga porque ha estado buscando casa en Valencia y ha encontrado algo "que está muy bien" cerca del Roig Arena. Sus compañeros De Larrea, Pradilla y Cárdenas le han hablado maravillas de la ciudad y de su nuevo equipo.
Una temporada en la Universidad de Gonzaga, ¿qué balance hace?
Soy muy positivo y ha habido un poco de todo. Ha habido altibajos, pero ha sido un año de mucho aprendizaje. Me he adaptado a diferentes entrenadores, a un rol distinto al que estaba acostumbrado, más de base organizador. Ha sido un año de muchos crecimiento pese a que haya estado nublado por los números y por resultados. Pero he aprendido un montón.
¿En qué es mejor jugador?
Ahora tengo mucha más consciencia del juego en general. Entiendo el juego mucho mejor, soy mucho más tranquilo y sé adaptarme a las exigencias que me pida el entrenador. Y lo que he mejorado seguro es el tiro porque allí he tenido muchas, muchísimas horas de entrenamiento. Además soy muy de llegar pronto e irme tarde. Me gusta hacer mi entrenamiento particular antes y después de cada sesión.
Ha aprovechado entonces lo de tener una cancha a su disposición 24/7...
Eso es un lujo, una de las mejores cosas que se pueden aprovechar de allí. Tienes disponibilidad todo el día y gente que te puede ayudar a cualquier hora. He estado acostumbrado a hacer dos o tres sesiones de entrenamiento diarias. Muchas sesiones de pesas a las ocho de la mañana y a las siete o a las seis y media me iba a entrenar o también algún día por la noche que estaba aburrido me he ido a las diez o las diez y media a entrenar. Pero es que eso es bastante habitual, no lo hace todo el mundo, pero están acostumbrados desde pequeñitos a tener esa disponibilidad en los pabellones y la gente le mete muchas horas de entrenamiento individual.
¿Lo de jugadores de perímetro demasiado individualistas o incluso "chupones" es cierto?
Es que el baloncesto allí es mucho más individualista, pero es porque les han educado así. En Europa tenemos una visión más de equipo, más colectiva. Allí no es que sean egoístas, es que han crecido así y el tema colectivo les cuesta más.
Cuando llega allí no es un "novato" más llegado de un instituto pongamos de Dakota del Norte...
Ellos sabían que yo no era uno más, que llegaba con cierta experiencia y que sabía lo que era el baloncesto profesional. Eso me ayudo a ganarme un puesto en el equipo más rápido y a que los compañeros confiaran más en mí al principio.
¿Qué le ha contado su compañero Aday Mara sobre ganar la NCAA?
No he quiero saber mucho, la verdad. Con la que nos cayó en noviembre de Míchigan -derrota 101-61- Me desentendí de seguir a Aday y su equipo. No quería que me contara todas las cosas buenas que ha vivido.
¿Por qué decide volver después de sólo un año allí?
Creo que para mi crecimiento como jugador, la ACB, la Euroliga y el Valencia son deportivamente escenarios mejores y más competitivos que la NCAA. Yo tengo que seguir creciendo como jugador y como persona.
¿Hubo más llamadas aparte del Valencia?
No. Salió todo como de forma muy espontánea, muy de repente. Surgió la oportunidad, las condiciones eran buenas, todo pintaba muy bien y se hizo súper rápido.
¿Qué ha encontrado en Valencia?
Mucha ilusión y un equipo competitivo que va a seguir luchando por todo. Hay muy buenas "vibras" entre los jugadores y con el staff. Estoy contentísimo.
¿Y qué le ha pedido Chus Mateo?
Lo principal es que sea yo mismo, que sea competitivo y que defienda. Todos los entrenadores son un mundo, pero es verdad que el ritmo con el que queremos jugar, al ser muchos jugadores jóvenes, es muy dinámica, muy suelto, mucho juego en transición. Tengo la suerte de compartir generación con unos jugadores y unas personas increíbles, pero hay que meter mucha caña en los entrenamientos.
¿Qué conclusiones sacó del pasado Eurobasket, su primera gran competición con la selección?
Fueron sensaciones agridulces. No hay mayor orgullo que debutar en una competición oficial con la selección de tu país, pero jodió no poder pasar de la fase de grupos. No poder disfrutar, competir por medallas como otras veces. Me dio experiencia para saber cómo van estas competiciones.