El pueblo de Córdoba con 2.000 habitantes elegido por miles de turistas por sus bosques, ríos y cascadas
Hay lugares que conservan el encanto de otra época pese al paso del tiempo. Es el caso de Nono, un pequeño pueblo del Valle de Traslasierra que, con apenas unos 2.000 habitantes, se ha convertido en uno de los destinos más buscados de la provincia de Córdoba gracias a su combinación de naturaleza, historia y tranquilidad.
Situado a unos 160 kilómetros de la ciudad de Córdoba, este rincón serrano mantiene buena parte de su identidad original: calles de aire tradicional, un ritmo pausado y un entorno privilegiado rodeado por las Sierras Grandes, donde los ríos de aguas transparentes son protagonistas durante buena parte del año.
Aunque fuera de temporada conserva la calma de un pueblo de montaña, durante las vacaciones y los fines de semana largos su imagen cambia por completo con la llegada de miles de visitantes que buscan escapar del calor y disfrutar del aire libre.
Dos ríos que convierten Nono en un paraíso natural
El gran atractivo de Nono está en el agua. Dos ríos atraviesan el municipio y crean algunos de los paisajes más fotografiados de Traslasierra.
El Río de Los Sauces ofrece sectores de aguas relativamente cálidas y poco profundas, ideales para familias con niños o para quienes simplemente quieren refrescarse sin alejarse demasiado del pueblo.
A pocos metros aparece el Río Chico, que serpentea entre enormes formaciones rocosas formando pozas naturales donde es habitual ver a los visitantes nadando o descansando sobre las piedras.
El punto donde ambos cursos de agua se encuentran, conocido como La Juntura, es uno de los lugares más emblemáticos del municipio y una parada imprescindible para quienes visitan la zona por primera vez.
Balnearios, cascadas y rincones para pasar el día
Además de los dos ríos principales, Nono cuenta con varios balnearios naturales que amplían las opciones para disfrutar del verano.
Entre los más conocidos destacan Balneario Las Tropas y Balneario Los Remansos, dos espacios donde el agua, las rocas y la vegetación crean un entorno perfecto para pasar el día al aire libre. A ellos se suman pequeños arroyos, vertientes y cascadas repartidas por todo el entorno serrano, lo que convierte al municipio en un destino especialmente atractivo para quienes buscan naturaleza sin necesidad de realizar largos desplazamientos.
Como ocurre en muchos espacios naturales de Córdoba, es recomendable consultar el estado de los balnearios tras episodios de lluvias intensas, ya que el caudal de los ríos puede cambiar rápidamente.
Senderos para descubrir las sierras a pie
Nono también es un punto de partida para recorrer las sierras caminando. Existen rutas de distintos niveles de dificultad, lo que permite que tanto quienes buscan un paseo tranquilo como los excursionistas más experimentados encuentren una alternativa adaptada a su nivel.
El Sendero La Juntura es uno de los recorridos más accesibles y permite contemplar de cerca la unión de los dos ríos. Para quienes desean una experiencia más completa, el Sendero del Arroyo sigue el curso del arroyo de Los Sanjuaninos durante varios kilómetros entre vegetación serrana.
Por su parte, el Empedrado plantea un recorrido más exigente que asciende hacia las Altas Cumbres, una de las áreas montañosas más espectaculares de la provincia, con vistas panorámicas que recompensan el esfuerzo de la caminata.
Un pueblo que conserva su esencia
Más allá de sus paisajes, parte del encanto de Nono reside en haber conservado su carácter serrano. Sus calles invitan a pasear sin prisas, mientras que la gastronomía local y las ferias artesanales completan una experiencia que combina descanso, naturaleza y tradición.
Ese equilibrio entre tranquilidad y actividades al aire libre explica por qué este pequeño municipio, pese a su reducido tamaño, se ha convertido en uno de los destinos más populares del Valle de Traslasierra y en una de las escapadas favoritas para quienes recorren la provincia de Córdoba.