El calor bate todos los récords en España: 5.232 muertes este verano, la cifra más alta de la historia
El calor extremo de este verano ha dejado en España un balance sin precedentes. El sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III calcula que 5.232 personas han fallecido por causas atribuibles al exceso de temperatura entre el 15 de mayo y el 31 de agosto de 2026.
Se trata de la cifra más elevada desde que comenzó a funcionar este registro estadístico en 2015 y supera el anterior máximo registrado durante el verano de 2022, cuando se contabilizaron 4.789 fallecidos.
El impacto de las altas temperaturas, además, se ha concentrado especialmente entre las personas de mayor edad. Del total de muertes estimadas, 5.048 corresponden a mayores de 65 años. Dentro de este grupo, los más afectados han sido los mayores de 85 años, que acumulan 3.256 fallecimientos, el 62% de las víctimas. Por sexos, el 60% del total correspondía a mujeres.
Agosto concentra buena parte de las muertes
El balance tampoco se ha repartido de manera uniforme durante todo el periodo analizado. Las semanas de mayor calor han tenido una incidencia especialmente elevada y agosto aparece como el mes con más fallecimientos.
De acuerdo con las estimaciones disponibles, agosto registró de forma provisional 2.147 decesos, mientras que julio cerró con 2.025. La cifra de julio prácticamente duplica los registros correspondientes al mismo mes del año anterior.
El comportamiento de las temperaturas ayuda a explicar esta evolución. Agosto ha coincidido con algunos de los episodios de calor más intensos del verano, en un contexto marcado también por las características propias de este mes, cuando se producen numerosos desplazamientos y cambios en las rutinas habituales debido al periodo vacacional.
Un verano especialmente cálido
El récord de mortalidad relacionada con las temperaturas se produce después de un verano excepcional desde el punto de vista climático. Según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), el verano de 2026 ha sido el más cálido de la serie histórica en la península.
Durante estos meses se han registrado cuatro olas de calor y una anomalía térmica de 2,5 grados por encima del promedio normal. La persistencia de temperaturas elevadas supone un factor especialmente relevante para las personas que presentan una mayor vulnerabilidad frente al calor, entre ellas las de edades más avanzadas.
El efecto de las altas temperaturas no se limita únicamente a los días en los que se alcanzan los valores máximos. La acumulación de jornadas calurosas puede incrementar progresivamente el estrés térmico y afectar de manera más intensa a determinados grupos de población.
¿Cómo calcula las muertes el sistema MoMo?
Conviene aclarar qué significa exactamente la cifra proporcionada por MoMo. El sistema no se basa en certificados médicos individuales que atribuyan de forma directa cada fallecimiento al calor.
Su funcionamiento parte de proyecciones estadísticas que cruzan los datos de defunciones procedentes de los registros civiles con los umbrales de temperatura. De esta manera, el sistema estima el exceso de mortalidad que puede estar relacionado con las temperaturas por encima de determinados niveles.
Por tanto, las 5.232 muertes son una estimación estadística del impacto del exceso de temperatura y no equivalen necesariamente al número de certificados de defunción en los que figure el calor como causa directa.
El dato adquiere todavía mayor relevancia al compararlo con los registros anteriores. Desde que existe la serie MoMo, el verano de 2026 se sitúa en lo más alto de la clasificación. Solo queda por encima el episodio registrado durante la ola de calor de 2003, que se produjo antes de que comenzara esta serie estadística y dejó un estimado de 13.000 muertes en España.