Una excavadora destapa en Alemania una línea de alerta aérea de la Segunda Guerra Mundial aún intacta
Durante las obras de la nueva estación de bomberos de Pastetten, en el distrito bávaro de Erding, Alemania, una excavadora desenterró un cable cuya función nadie pudo identificar en un primer momento. El hallazgo se produjo mientras se construía una alcantarilla de protección contra inundaciones bajo la carretera estatal, donde los operarios esperaban encontrar tuberías de gas y alcantarillado, pero no una tercera línea desconocida.
La revista germana Merkur señaló que la clave llegó por una coincidencia. En la obra se encontraba Matthias Zimmerer, electricista y antiguo concejal, que reconoció el cable gracias a un conector metálico con la inscripción “F&G Neptun” y el logotipo de un tridente. Zimmerer recordó un relato de su padre, que de niño vio a prisioneros de guerra instalando una tubería en la carretera estatal en 1943, cuando la zona solo estaba cubierta de grava. Las iniciales “F&G” corresponden a Felten & Guilleaume, fabricante alemán de cables especiales que producía para la Wehrmacht y la Luftwaffe.
Según Zimmerer, el cable formaba parte de un sistema de alerta antiaérea creado durante los bombardeos aliados sobre Sicilia. Centros de información situados en Dorfen, Kößlarn y Vöcklabruck transmitían avisos sobre aviones enemigos que se dirigían a Múnich. “Desde Vöcklabruck, los aviones necesitaban menos de una hora para lanzar sus bombas sobre Múnich”, explica el electricista. Para garantizar una transmisión inmediata, se instaló una red de cables enterrados a lo largo de varias localidades. La red se desactivó en 1945, pero los cables permanecieron bajo tierra: retirarlos habría sido costoso y no existían mapas precisos de su ubicación.
Un cable principal de 400 mm, con 200 pares trenzados y recubrimiento de plomo: prácticamente indestructible
Zimmerer detalló que el cable descubierto es una línea principal de 400 mm con 200 pares trenzados, recubiertos con una capa de plomo y protegidos por un refuerzo de acero impregnado en betún. Este método de construcción lo hace prácticamente indestructible, motivo por el cual sigue intacto más de 80 años después.
El alcalde Andreas Wagner confirmó que el cable permanecerá en su lugar. Ya había quedado al descubierto en obras anteriores, como la construcción de la planta de astillas de madera del depósito municipal. Wagner invitó a Zimmerer a explicar el hallazgo en su reportaje semanal en vídeo, donde el cable aparece colgado con correas de tensión verdes sobre la alcantarilla de control de inundaciones.