Madrid, 21 jul (dpa) - El Ejecutivo de Mariano Rajoy, en funciones desde diciembre, hizo hoy un guiño a los independentistas catalanes en plenas negociaciones para tratar de formar Gobierno en España tras las elecciones del 26 de junio.En medio de los rumores de un posible acercamiento entre el Partido Popular (PP) de Rajoy y los partidos nacionalistas, el Gobierno español interino autorizará el viernes formalmente a Cataluña, una de las regiones más endeudadas de España, a emitir deuda a corto plazo por valor de 680 millones de euros.Es el importe que quedaba pendiente de una petición realizada previamente por Cataluña de 5.100 millones de euros, según fuentes del Ministerio de Hacienda. Quedó en el aire, sin embargo, la gran reinvidicación del Ejecutivo catalán: la transformación de corto a largo plazo de los 1.600 millones de euros de deuda.La noticia saltó a la prensa tras la reunión mantenida en Madrid entre el vicepresidente económico catalán, el secesionista Oriol Junqueras, la "número dos" del Ejecutivo de Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría, y el ministro de Hacienda interino, Cristóbal Montoro.Desde el Gobierno español aseguraron que el encuentro se celebró "en un ambiente cordial" y que en él se abordaron varios temas, entre ellos, el interés de Barcelona, capital catalana, por albergar alguna institución que pueda salir de Londres a consecuencia del "Brexit".Las sospechas de un posible respaldo de los nacionalistas catalanes al PP y al partido liberal Ciudadanos en la conformación del órgano de Gobierno del Congreso de los Diputados el martes provocó un terremoto político en España.El Partido Socialista (PSOE) y el izquierdista Podemos no tardaron en atribuir a partidos como CDC, que gobierna actualmente en Cataluña integrado en la coalición independentista Junts pel Sí, algunos de los diez votos misteriosos que permitieron a PP y Ciudadanos hacerse con el control de la Cámara baja española.Pese a que las partes lo negaron, se dispararon los rumores de un posible entendimiento entre Rajoy y los nacionalistas catalanes para permitir la investidura del líder conservador, que no tiene mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados.El partido Ciudadanos, nacido en 2006 con afán antinacionalista en Cataluña, amenazó con votar en contra de Rajoy en una hipotética investidura en caso de confirmarse cualquier pacto con los separatistas.Las relaciones entre éstos y el Gobierno de Rajoy han sido malas durante el último lustro a raíz del desafío independentista lanzado por el Gobierno catalán, que se mantiene actualmente.El rey Felipe VI iniciará el martes una ronda de reuniones con los líderes políticos de cara a proponer un candidato a la investidura. Se espera que éste sea Rajoy, el más votado en los comicios de junio, que fueron "de facto" una repetición de los del 20 de diciembre.El líder conservador necesita el apoyo o al menos la abstención de otros partidos para superar con éxito la votación, que podría celebrarse a principios de agosto. Tiene 137 escaños, 39 menos de los que marca la mayoría absoluta.Un grupo de políticos e intelectuales, entre los que se encuentran cinco ex ministros socialistas, firmaron hoy un manifiesto en el que piden que se forme ya Gobierno para evitar unas terceras elecciones.Nombres de peso en el PSOE como Joaquín Almunia o Javier Solana reclamaron "todos los esfuerzos y sacrificios" necesarios "para poner fin a esta improrrogable situación del sin Gobierno".# Información