Asedio independentista contra la Jefatura de Policía de Barcelona
En la comisaría se han vivido a lo largo de la tarde varios instantes de pre-altercados. Uno de ellos, cuando algunos manifestantes comenzaron a empujar las vallas para eliminar la barrera de seguridad que rodeaba el edificio. Un encapuchado incluso ha descargado un extintor contra la línea policial, que siguió en su posición evitando cargar.
Pocos minutos después, un gran despliegue de furgones de la Brigada Móvil de los Mossos ha cruzado la vía Layetana para dispersar a parte de los concentrados. Posteriormente, los agentes antidisturbios han abandonado sus vehículos y los manifestantes violentos han huido a la carrera por las calles aledañas. «Es como un juego para ellos», comentaba una mujer de mediana edad mientras esperaba junto a la entrada de un comercio a que se dispersase la marabunta.
En todo momento, un helicóptero ha sobrevolado desde el aire el despliegue policial de la Jefatura, un punto señalado desde hace tiempo por los independentistas, que recuerdan que durante el franquismo fue un lugar de represión policial. Este mismo edificio también fue epicentro de los disturbios tras la condena del procés, en 2019, motivo por el que los agentes creen que abandonarlo sería una cesión al soberanismo.
Poco después de las nueve de la noche, los policías han empezado a replegarse al considerar que las manifestaciones, y las concentraciones de violentos que han tomado el testigo después, ya daban por acabada una Diada descafeinada este año y con participación a la baja. Empezaba entonces el turno de las brigadas de limpieza.