Éxito de «Rostros», una muestra que acerca a los vallisoletanos a la verdad oculta en una cara
Gran éxito el que está cosechando la exposición multidisciplinar «Rostros», ubicada en el Palacio de Pimentel de Valladolid.
La muestra, del colectivo «Simancas Villa del Arte», reúne el trabajo de los nueve integrantes de este grupo que surgió, como ellos mismos reconocen, «por amor al arte».
La exhibición, que se puede visitar hasta el 3 de diciembre en el atrio de la sede de la Diputación vallisoletana, ofrece un repaso por la trayectoria «breve pero intensa» de los dos primeros años de vida de la formación, que recorre espacios emblemáticos de la provincia como el castillo de Peñafiel, el Museo de San Francisco de Rioseco, el Archivo de Simancas o la Casa de las Artes en Laguna de Duero.
El claustro de la iglesia de El Salvador de Simancas es el punto de origen de los periplos expositivos, acompañados de actividades culturales como teatro, música o gastronomía.
Se trata, al final, de un combinado plástico de la interpretación que cada uno de los artistas del colectivo hace del tema «Rostros». Así, Alberto Plaza, Carolina Pérez, Gabriel Santiago, Henar Sastre, Manolo Sierra, Juan Carlos Martín, Roberto Sánchez, Eugenia Hernáiz y Enrique Amigo abren su arte a los vallisoletanos para que se asomen a sus creaciones.
Sastre, fotógrafa, explica a este diario que la muestra se trasladará después al municipio portugués de Alfândega da Fé, «con características similares a Simancas y con el que buscamos hacer un hermanamiento».
En su caso, fija la atención en los rostros de los retratados poniendo especial atención en las miradas. Sierra, por su parte, se sume en el mundo de las máscaras; Martín deja siempre una indefinición en sus retratos que dejan libertad a la imaginación y Plaza rompe los ideales de belleza.
Gabriel Santiago creará un rostro colectivo y cambiante con las caras de todos los visitantes; Pérez busca la verdadera naturaleza del ser humano; Sánchez introduce al espectador en el mundo de la luz y lo onírico; Hernáiz retrata a sus modelos desfigurados por los propios gestos de su faz y Amigo presenta una videoinstalación con fotos de rostros.