Leocenis García: “En Venezuela hay una crisis enorme de liderazgo”
En “La rebelión de los tejones” (Ed. Libros Marcados) critica usted el estatismo que asoló Venezuela ya décadas antes de la llegada al poder de Hugo Chávez. ¿Qué responsabilidad tuvieron en ello los medios de comunicación?
El tema en Venezuela es que en el fondo el socialismo gobernante y la socialdemocracia que aspira el poder, son una misma cosa, sólo se diferencian en el grado de intensidad que ponen a los controles. En Venezuela hay una crisis enorme de liderazgo; es una clase política corrompida en el poder que se agotó y una clase que ya gobernó y que parió las causas que llevaron a estos que están gobernando a estar en el poder, que están no solo deslegitimados, sino agotados.
En Venezuela está surgiendo un movimiento natural que está en las calles, es un movimiento liberal porque los jóvenes de manera espontánea se hacen llamar: ‘‘libertarios’’, pero cuando tú escuchas qué significa ser libertarios para ellos, ellos inmediatamente lo precisan mejor que Cedice o el Club de los viernes; dos organizaciones que yo respeto. Lo dicen mejor que cualquier intelectual liberal de América Latina. Ellos dicen que están luchando por tener su casa, por tener su empleo, por tener una familia y por quedarse en Venezuela. Dicho de otra forma, están luchando por su derecho a la propiedad, por su derecho a tener libertad económica y a limitar el poder del Estado y que el Estado vuelva a su única función que es proteger la vida de la gente y sus bienes. Hay un espíritu liberal en las calles de Venezuela con el cual no está casado ni la socialdemocracia ni el socialismo.
Una sociedad es el resultado de las ideas que tienen sus individuos, y los individuos tienen ideas que parten de aquello que los intelectuales siembran en ellos, lo que les dicen. Hay dos vías de formar eso que llaman: ‘‘el pensamiento del hombre’’; una es a través de la educación y los valores que se reciben, a través de la educación formal; y otra, a través de los medios de comunicación.
En el caso de la educación de Venezuela es una educación respetable que se ha dedicado a fortalecer un sector del país, es decir, la mano obrera, trabajadora. El sistema educativo venezolano crea empleados, es un sistema que está en contra de la libre empresa, en contra de los empresarios, en contra de los emprendedores, en consecuencia, desde la cuna cuando toman a los niños hasta que se gradúan en las secundarias o en las universidades toda la formación que han recibido, es una formación para ser empleados y no emprendedores. Pero, los medios de comunicación que han vivido del contubernio del Estado en Venezuela que nacieron de los favores del Estado han ido creando toda una especie de que el Estado todopoderoso puede resolver los problemas de la gente, que el Estado todopoderoso puede proteger a la gente desde la cuna hasta la tumba y todo lo que han sembrado es un proceso de esclavitud que ha fortalecido a un Estado muy grande y cada vez hace al ciudadano mucho más pequeño.
Son los medios de comunicación los que le vendieron al país aún cuando no existiera el tema de las bolsas de comida Clap, una suerte de pan y agua que se les da a esclavos; son los medios de comunicación los que le dijeron al país que los gobernantes tenían que darles mucho aún cuando no se supiera a quién había que robar para dar cimplir eso que ellos predicaban. Son los medios de comunicación de Venezuela los que enseñaron que el Estado tenía que hacer el bien y repartir el dinero, pero el Estado no puede hacer el bien sino con el dinero ajeno y hacer el bien con el dinero ajeno no solamente es antiético, sino injusto. Solamente hay dos formas en que le Estado pueda a hacer el bien; uno: saqueando a los ciudadanos y dos: saqueando los recursos naturales, que son las dos principales ideas que han vendido los medios de comunicación en Venezuela.
Los medios de comunicación le dijeron al país que éramos muy ricos porque teníamos petróleo y que había que repartir eso, en consecuencia, estaban predicando uno de los argumentos de las ideologías colectivistas, es decir, que los recursos naturales son para saquearlos y para repartirlos, no entre pueblo sino entre un grupo de burócratas que dicen representar al pueblo. Y la otra idea que sembraron los medios de comunicación es que, con sus impuestos, con sus aportes los ciudadanos tenían que respaldar al ejército, respaldar al Estado, respaldar la seguridad social, es decir, la otra idea del colectivismo que es el saqueo a los ciudadanos.
Fueron los medios de comunicación los que plantearon la bota mágica de Chávez como solución y son los medios de comunicación los que levantaron unas ideas en contra del libre mercado en Venezuela y cuando el presidente Carlos Andrés Pérez - el único presidente que ha intentado poner en práctica un plan liberal en Venezuela bajo la asesoría de gente como Moisés Naím o el doctor Diego Arria; dos de los más respetables liberales de Venezuela-, los medios de comunicación lo acusaron de Neoliberal, un fraude semántico, porque eso no existe, entonces, los medios de comunicación lo tumbaron y fueron los medios de comunicación lo que aplaudieron a Chávez aún cuando conocían su currículo de criminal y asesino porque había en nombre del pueblo llevado a un grupo de militares a una rebelión el cuatro de febrero que había terminado con la vida no sólo de civiles sino de militares.