El "bar escuela" que brinda a los jóvenes una segunda oportunidad
Mikel da instrucciones a Daniela, inmersa en la preparación de una ensalada. Hay «piques» cariñosos entre ellos. Sobre todo por la costumbre de esta joven de 22 años de trabajar a ritmo de «reggaeton». De hecho, en la pequeña pausa que se toma para hablar con nosotros nos enseña, con timidez, un videoclip en YouTube: «La que me conviene», de su paisano Shandy G., donde hace sus pinitos como actriz. Llegó hace siete años de la República Dominicana en compañía de sus padres. Hoy es una más del equipo del restaurante NuBel, amplia y moderna sala situada en plena esquina del Museo Reina Sofía. La música le gusta, sí, pero le tira más la cocina. «La vacante era para camarero, pero yo quería cocina. Es lo que me apasiona», dice. Le encanta hacer postres. Y tirando más del hilo, la «panna cotta». No puede evitar emocionarse cuando recuerda su anterior trabajo; la experiencia no fue positiva. Sin embargo, y a pesar de que una cocina no es una balsa de aceite, no puede ser más feliz. «Aquí, si alguien grita, le regañamos», dice Mikel, su mentor. La joven sonríe: por fin tiene un trabajo y un contrato.