La odisea de Davidovich para llegar a Miami: un tornado, nueve horas en el avión parado, maleta perdida... Y victoria en el debut
Tráfico aéreo, sin piloto...
La espera se hacía eterna y los motivos del retraso iban cambiando. Primero el tornado, después el tráfico aéreo, la gasolina, el mal clima e incluso que no había disponibilidad de un nuevo piloto. Las promesas de que en breve despegarían no se hacían reales. "Vimos que iba para largo y nos lo tomamos como si estuviéramos en casa viendo cosas en el IPad", explicó Alejandro, que estaba en el avión, un avión, además, pequeño, al lado de su novia. Después de pasar las horas como pudieron, cogieron por fin otro avión directo hasta Miami que despegó a las 5:30 a.m. Parecía que después de todo, lo habían conseguido, aunque salieran del hotel en California a 8:15 a.m. y terminaran llegando al de Miami a las 11:00 a.m. del siguiente día pero no... Las maletas no volaron con ellos y no llegaron hasta tres días después.
Gran victoria contra Nakashima
Lo que decidió el tenista, junto con su equipo, con el entrenador Jorge Aguirre a la cabeza, fue tomarse unos días de relax antes de empezar los entrenamientos y del debut, que no era nada sencillo, contra el estadounidense Nakashima, pero el malagueño se impuso por 6-4 y 7-6 (7/5) y ahora le espera otro hueso duro: el también estadounidense Tommy Paul. Si logra el triunfo y Alcaraz también consigue vencer a Lajovic, habrá un duelo entre españoles en los octavos de final.
Davidovich, campeón de Wimbledon júnior en 2017, tiene una final en su carrera, la del Masters 1.000 de Montecarlo del año pasado, sobre tierra batida, en la que cedió ante Stefanos Tsitsipas.
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