España, Alemania y Estados Unidos, entre los primeros países dispuestos a evacuar a sus ciudadanos de Sudán
Tres trabajadores del Programa Mundial de Alimentos fueron asesinados dentro de las primeras 48 horas del conflicto; una ciudadana japonesa fue violada por hombres armados sin identificar; el embajador de la Unión Europea fue agredido en su domicilio; y un trabajador de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) fue asesinado en la mañana del viernes cuando viajaba con su familia al sur de El Obeid y su vehículo quedó atrapado en un intercambio de disparos entre ambas facciones. La seguridad de los extranjeros en Sudán es hoy, por tanto, una preocupación real.
No han sido pocos los países que han procurado organizar misiones de rescate para sus nacionales, hasta ahora sin éxito. Alemania fletó un aparato de su Fuerza Aérea para evacuar a 150 ciudadanos alemanes pero la misión tuvo que cancelarse el miércoles debido a la intensidad de los combates. Igualmente, un C-130 de las Fuerzas de Autodefensa japonesas se encuentra actualmente en Yibuti con la intención de prepararse para la evacuación de los 63 japoneses atrapados en Sudán. El Pentágono ha posicionado a sus militares junto a la frontera sudanesa para contribuir en la evacuación de la Embajada estadounidense en Jartum, que se prevé que sucederá en los próximos días.
El ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, también anunció este viernes su intención de utilizar aviones militares enviados a Yibuti para evacuar a los 60 españoles que se encuentran en el país, aunque, según aclaró, "desgraciadamente, todavía no se dan las condiciones para que pueda aterrizar" el avión destinado al rescate de los 60 españoles y "una veintena de europeos y sudamericanos". Todo dependerá del alto el fuego de 72 horas acordado este viernes con motivo de la festividad musulmana del Eid al-Fitr. Cabe a recordar que ambos bandos se comprometieron a dos pausas en los combates (la primera en el pasado domingo, y la segunda, este miércoles) sin que en ninguno de los casos se cumplieran de forma efectiva.
Chad, contra las cuerdas
Chad se posiciona como el primer país afectado por la corriente de refugiados que huyen de los combates. Funcionarios de ACNUR confirmaron el jueves que entre 10.000 y 20.000 personas han huido al país vecino desde la región sudanesa de Darfur, mientras se requieren con urgencia “agua, comida, refugio, protección de menores y una prevención contra la violencia de género”. Chad cuenta ya con 400.000 refugiados sudaneses venidos de conflictos previos. El gobierno chadiano ha mostrado su temor ante la posibilidad de que la guerra pueda afectar a su soberanía, ya que, por un lado, un elevado número de combatientes de las RSF son de ascendencia chadiana, a la vez que se teme que el ansia revolucionaria afecte a sus ciudadanos a la hora de plantar frente al gobierno autoritario dirigido por Mahamat Déby, hijo del dictador Idriss Déby.
El ministro de Defensa chadiano, Bichara Issa Djadallah, dijo el jueves ante los medios de comunicación que “ya tenemos 320 soldados [sudaneses] en nuestro territorio. No cabe duda de que también hay civiles, y estamos en proceso de recibirles y tomar las medidas necesarias para garantizar su comodidad”.
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