Tres sencillas técnicas para evitar la inquiokupación: “La última es infalible”
La okupación es un fenómeno que lleva varios años en auge en España por la escasa seguridad jurídica que tienen los propietarios. Efectuar un desalojo de manera rápida es prácticamente un imposible y muchos casos tardan meses e incluso años en resolverse. Los casos de okupación tradicional pueden resolverse manera inmediata si se demuestra y ocurre en las primeras horas tras el asalto, pero los okupas han buscado una alternativa.
El asalto ya no se hace de manera directa, sino que se utiliza un contrato de alquiler por medio para que no sea delito flagrante de okupación, lo que retrasa el desalojo. Muchas personas alquilan para dejar de pagar premeditadamente al cabo de pocos meses y asentarse en la vivienda. Este fenómeno es conocido como inquiokupación. Realmente se juzga un delito de morosidad al haber un contrato en vigor entre las partes, pero no deja de ser una okupación disfrazada.
Algunos son violentos y llevan a los propietarios a situaciones dramáticas como le ocurrió a Arsenio, un jubilado de 84 años que fue amenazado por unos inquiokupas que le deben 7.000 euros. “Cojo una daga y te corto el cuello”, le llegaron a amenazar. Esta situación es un infierno que condiciona económicamente, a nivel físico y mental. Para evitar llegar a este punto, un agente inmobiliario llamado Sergio publicó un vídeo en su cuenta de TikTok explicando tres formas de evitar la inquiokupación.
Así puedes protegerte de los inquiokupas
Este experto destacó que estas tres técnicas son completamente sencillas. Pidió especial atención a la última, que la considera clave: "La tercera es gratis e infalible". Su primer consejo se centra en el proceso de selección del inquilino. "Haz una muy buena selección, pide toda la documentación que sea necesaria", señala. Conocer su trabajo y sus ingresos es clave para saber si es una persona sospechosa de dejar de pagar.
No se queda ahí y pide fijarse en la reacción del interesado: "Si no lo tienen claro, fuera. No te la juegues porque no es necesario, encontrarás mejores candidatos". Esto puede jugar una mala pasada ya que muchos inquiokupas lo llevan preparado como una estrategia y pueden mostrar una seguridad total, aunque en realidad sea falsa. La demanda del alquiler actualmente está por las nubes en España, por lo que cualquier propietario no tendrá problema en encontrar otro aspirante.
"Haz un buen seguro. Esto te da doble garantía", es el segundo consejo del agente inmobiliario. Esto tiene un claro coste económico, pero también es altamente eficiente: "La primera, contra el impago de rentas, pero la segunda es que se asegurarán que la selección es la correcta, analizando al inquilino y los registros de morosidad", afirma. Ellos se cerciorarán de que la persona no es morosa porque eso haría perder dinero a la empresa de seguros.
Los avales como seguro
La última medida no tiene coste económico, pero sí puede evitar muchos sustos al propietario. "Pide avales. El 90% de inquiokupas están solos en el contrato de alquiler o con su pareja. Sin involucras a más familiares o amigos en el contrato que avalasen solidariamente y con sus propiedades, os aseguro que no okupan el piso", aconseja el experto inmobiliario. Nadie que tenga pensado dejar de pagar de forma premeditada aceptaría esta condición ya que sería un notable problema para el familiar que avale.
La inquiokupación afecta a todos los propietarios, hasta a los más vulnerables e incluso extranjeros. Martín Adolfo Angoleán, un argentino que se mudó a España y compró con sus ahorros una vivienda. Explicó a LA RAZÓN como el trabajo de toda su vida se ha convertido en una pesadilla por culpa de su inquiokupa: "Imagínese la indignación de la situación al ver tu proyecto derrumbado, hemos sentido el desamparo por parte de la justicia y del estado que en ningún momento ha velado por nosotros, los que pagamos, los que trabajamos en definitiva los que aportamos".