Así es la desconocida basílica de Santa María del Coro en San Sebastián donde Tokischa ha grabado su videoclip
La rapera dominicana Tokischa vuelve a estar en el centro de la polémica en España tras protagonizar un cortometraje grabado en la Basílica de Santa María del Coro.
La artista ya había generado controversia en 2021 por actos similares en un santuario religioso de República Dominicana, por lo que esta nueva denuncia presentada por la Fundación Española de Abogados Cristianos ante el juzgado de San Sebastián se suma a un historial de conflictos mediáticos relacionados con el choque entre expresión artística y espacios sagrados.
La entidad ha llevado el caso más reciente ante el juzgado de instrucción de San Sebastián por un presunto delito de profanación, a raíz de unas imágenes grabadas en el interior de la basílica.
¿Cómo es la basílica?
La Basílica de Santa María del Coro es uno de los templos más emblemáticos, y a la vez menos conocidos fuera del ámbito local, de San Sebastián. Situada en plena Parte Vieja, a los pies del monte Urgull, su origen se remonta al siglo XVIII, cuando fue construida sobre los restos de una antigua iglesia románica.
Su arquitectura responde al estilo barroco, con una imponente fachada presidida por una escultura de San Sebastián mártir, patrón de la ciudad. En el interior, destacan su retablo mayor churrigueresco y la riqueza ornamental, elementos que refuerzan su carácter histórico y religioso.
Precisamente este valor simbólico y espiritual es el que ha intensificado la polémica. El contraste entre el carácter sagrado del templo y el uso artístico que plantea el cortometraje ha generado un fuerte debate público.
¿ De qué va el videoclip?
El origen de la controversia está en el cortometraje "(No) Margine", dirigido por Karim Coppola. Según la denuncia, las escenas, "de carácter sexualizado" que se desarrollan frente a una imagen de Jesucristo, es lo que ha generado una fuerte reacción por parte de colectivos religiosos, que consideran que se ha hecho un uso irrespetuoso de un espacio sagrado.
"(No) Margine" no se limita a la basílica. La obra recorre distintos enclaves de la ciudad como Albaola, el campo de rugby de Puio o el Hotel Arima, construyendo un relato que mezcla memoria histórica y reivindicación.
Uno de los ejes narrativos es la figura de Nekane Urrutia, una profesora que durante el franquismo enseñaba euskera de forma clandestina, desafiando la prohibición de la lengua. Este hilo conecta con el mensaje central del corto: la resistencia frente a normas impuestas, ya sean lingüísticas, culturales o de identidad.
A lo largo de la pieza, Tokischa protagoniza escenas de baile y momentos simbólicos, como el apoyo explícito a la diversidad sexual en un partido de rugby, reforzando el mensaje de libertad individual.
Antecedentes de Tokisha
La denuncia se basa en el artículo 524 del Código Penal, que castiga los actos ofensivos contra los sentimientos religiosos en lugares de culto. Desde Abogados Cristianos subrayan que no sería un caso aislado, recordando que la artista ya fue sancionada en 2021 en República Dominicana por hechos similares.
Además, la organización ha vinculado este caso con precedentes como la condena a activistas de FEMEN por protestar en la Catedral de la Almudena, lo que sugiere que buscarán una línea judicial firme.
Mientras tanto, el debate sigue abierto. Para unos, se trata de una ofensa religiosa y para otros, de una expresión artística que cuestiona los límites entre tradición, identidad y libertad.

