El Congreso deroga la prórroga de los alquileres con la mayoría que suman PP, Vox y Junts
El pleno del Congreso ha derogado este martes, con la mayoría que suman el PP, Vox y Junts y el añadido de la abstención del PNV, el decreto ley que permitía prorrogar dos años los contratos de alquiler vencidos el 21 de marzo de 2026 y el 31 de diciembre de 2027 y limitaba al 2 % las actualizaciones anuales de renta.
La norma ha decaído con 177 votos en contra frente a 166 a favor y cinco abstenciones. El Ejecutivo, especialmente Sumar -que es el grupo que ha asumido el peso de la iniciativa-, no ha logrado el apoyo ni de sus socios de investidura ni de la oposición, a pesar de iguales dosis de mano tendida y presión que ha ejercido sobre prácticamente todas las formaciones.
Y, a partir de este miércoles, el decreto ya no será una realidad y se abre un escenario jurídico incierto para los inquilinos que se hayan acogido a la prórroga de los alquileres. Este fracaso ha puesto a prueba las costuras del Gobierno de coalición, en el que el PSOE y Sumar conviven con puntos de vista completamente distintos sobre lo que hay que hacer, y va a seguir generando resaca.
Porque ambos difieren también sobre qué hacer a partir de ya. Desde Sumar consideran que hay varias puertas abiertas para llegar a acuerdos con Junts y ven posible volver para presentar un plan B, mientras que en el PSOE son muy escépticos con la estrategia de su socio y ven esa vía agotada.
Según explican fuentes de Sumar, "Junts ha puesto una serie de propuestas encima de la mesa" y creen que incorporarlas en un texto futuro puede facilitar "acuerdos mañana o pasado". Se refieren a medidas como la aprobación del IVA franquiciado de los autónomos o incluir medidas fiscales de apoyo a los propietarios. Son medidas que Sumar no comparte, pero que podrían incorporar para salvar algún decreto de vivienda.
"Podemos meter medidas que rechazamos en un marco en el que no descartamos lo demás", aseguran estas fuentes. Insisten en que, a pesar de que el Congreso tumbe el decreto, "el problema de la vivienda no se acaba hoy, hay posibilidades para buscar soluciones hoy y mañana". Es decir, que una vez que la Cámara Baja derogue la medida, ellos apuestan por buscar un plan B que incluya medidas que puedan ser atractivas para Junts para que, eventualmente, los de Carles Puigdemont acaben brindando su apoyo.
En el PSOE, sin embargo, son profundamente escépticos con esta vía. Los socialistas creen que Junts no está rechazando el decreto por una serie de medidas concretas, sino por unos intereses de fondo que no van a hacer que los independentistas cambien de posición. "Ya hemos hecho decretos con incentivos para los caseros y ponían el grito en el cielo", recuerdan, en referencia a un pacto al que llegaron con el PNV en febrero para intentar salvar el decreto con medidas antidesahucio y que Junts también rechazó.
"Desde el minuto uno dijeron que iban a votar que no a este decreto de vivienda y es lo que van a hacer. No han cambiado para nada, no ha habido voluntad", señalan desde el PSOE. "El problema es que necesitamos más tiempo y no tenemos votos", añaden. Señalan que el camino que plantea Sumar es poco más que una pérdida de tiempo y, además, están muy molestos con la actitud que ha mantenido su socio de Gobierno.
El mismo día que se aprobó en el Consejo de Ministros el decreto con medidas de vivienda, se aprobó otro para paliar los efectos de la guerra en Irán. Para este último, el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, contó con las aportaciones de todos los grupos parlamentarios y elaboró un texto que fue convalidado rápidamente con la Cámara Baja. Pero la guerra entre PSOE y Sumar sobre el decreto de vivienda no dejó lugar a otras incorporaciones.
Esta falta de margen de maniobra también ha sido criticada por Junts. "El real decreto que va a pleno, no se puede modificar, no lo convalidaremos", aseguraban ayer fuentes del partido independentista. Además, aseguraban que su intención no es la de negociar, pero que el Gobierno ya conoce sus medidas y son públicas si las quieren llevar a cabo.