Si en tu crema diaria aparece "fragance" o "parfum" estás hidratando tu piel con más de mil contaminantes
Cada mañana, tanto tú como millones de personas más se aplican su crema hidratante confiando en que están cuidando su piel. Lo que pocos saben es que una sola palabra en la etiqueta puede esconder una larga lista de sustancias químicas cuya composición exacta permanece en secreto.
Si entre los ingredientes aparece “fragrance” o “parfum”, el producto puede contener cientos o incluso miles de compuestos que el fabricante no está obligado a identificar.
Así lo advierte la doctora Pilar Muñoz-Calero, quien alerta sobre los posibles riesgos asociados a determinadas fragancias presentes tanto en cosméticos como en productos de limpieza e higiene personal.
El secreto comercial que impide saber qué contiene realmente tu crema
En la cosmética, los términos “fragrance”, “fragance” o “parfum” se utilizan para agrupar todos los ingredientes responsables del olor del producto. La normativa permite hacerlo porque la fórmula de la fragancia se considera un secreto comercial.
Esto significa que, detrás de una palabra, puede ocultarse una mezcla de sustancias químicas sin que el consumidor tenga acceso a su composición real.
Según explica Muñoz-Calero en un vídeo difundido por EFE Noticias, estas fragancias pueden incluir hasta 3.000 compuestos diferentes sin necesidad de especificarlos uno por uno en el etiquetado.
Qué sustancias se esconden tras la palabra "parfum"
No todas las fragancias contienen ingredientes peligrosos, pero especialistas en salud ambiental señalan que algunas formulaciones pueden incorporar compuestos asociados a irritaciones, alergias o alteraciones hormonales.
Entre las sustancias más cuestionadas se encuentran:
- Ftalatos: son un grupo de productos químicos industriales utilizados para la fabricación de plástico
- Compuestos Orgánicos Volátiles (COV)
- Alérgenos
- Disruptores endocrinos
La dificultad radica en que el consumidor no puede saber con exactitud cuáles de estos compuestos están presentes en el producto que aplica sobre su piel todos los días.
Las fragancias naturales tampoco son inocuas
Los productos que presumen de contener aromas naturales tampoco están completamente libres de riesgos. Los olores a limón, eucalipto o pino suelen proceder de Terpenos, sustancias naturales que también pueden reaccionar químicamente en el ambiente.
Según la doctora Muñoz-Calero, cuando se utilizan productos con terpenos y se ventila la vivienda, el ozono del exterior puede entrar en contacto con estas moléculas y generar compuestos potencialmente nocivos.
El formaldehído que puede formarse dentro de tu casa
Una de las sustancias que puede producirse en esa reacción es el Formaldehído, un contaminante reconocido como cancerígeno por la International Agency for Research on Cancer (IARC), que lo incluye en el Grupo 1.
Aunque esta reacción se asocia principalmente al uso de productos perfumados en interiores, el mensaje de los expertos es que lo natural no siempre significa inocuo.
Cómo elegir cosméticos con mejores ingredientes
Cada vez más consumidores optan por revisar detenidamente el etiquetado y elegir productos sin perfumes añadidos o con fórmulas más simples. En personas con piel sensible, alergias o problemas respiratorios, reducir la exposición a fragancias puede ser una medida especialmente recomendable.
Porque, al final, el mejor cuidado para la piel no está en la promesa que te hacen en el envase, sino en la claridad con la que se informa sobre lo que realmente contiene.