Lamine Yamal saca la bandera más polémica en la celebración del Barcelona
El Barcelona ha pasado su gran tarde de fiesta tras ganar LaLiga al Real Madrid. La plantilla de Hansi Flick, subida al autobús, ha recorrido las calles de Barcelona, con música, fiesta, cigarrillos, cervezas y las cosas de Lamine Yamal luciendo la bandera más polémica.
La ciudad, volcada
La rúa arrancó en el Spotify Camp Nou con veinte minutos de retraso, a las 17.20 horas, y desde el primer momento quedó claro que la ciudad entera se había volcado con su equipo. Cientos de miles de aficionados tomaron las calles y convirtieron el recorrido en una marea blaugrana de bengalas, confeti y cánticos que no pararon en ningún tramo del trayecto. Los jugadores lucían una camiseta conmemorativa con el lema "Una manera de ser, una manera de ganar" y respondieron a la fiesta de la afición cantando, bailando y lanzando confeti desde el autobús descapotable mientras la ciudad los envolvía.
Lamine Yamal, protagonista
Robert Lewandowski y Wojciech Szczesny se colocaron en la parte delantera del vehículo y fueron dos de los más eufóricos durante todo el recorrido, entregados a la celebración con una energía que contagió al resto de la expedición. En la parte trasera, Eric García, Raphinha y João Cancelo se encargaron de custodiar los trofeos de LaLiga y Supercopa, los dos títulos domésticos de una temporada que Hansi Flick ha construido con una solidez que se selló definitivamente el domingo con la victoria ante el Real Madrid por 2-0 en el Spotify Camp Nou, en la jornada 35. El doblete doméstico estaba completo, con la Supercopa de España levantada en enero, y la plantilla lo celebró con toda la intensidad que el momento pedía.
Lamine Yamal, que se perdió el clásico por lesión, protagonizó uno de los momentos que más conversación generó durante la tarde al desplegar una bandera palestina desde el autobús, un gesto que corrió rápido por las redes y puso su nombre en el centro del debate más allá del puramente deportivo. El joven extremo, que con apenas dieciocho años ya carga con el peso de ser la gran figura del proyecto fue uno de los protagonistas.
Pedri y Rashford
Otro de los momentos que quedará en el recuerdo del vestuario fue el de Pedri arrodillándose ante Marcus Rashford, autor del primer gol en el clásico contra el Real Madrid, para entregarle un ramo de rosas blaugranas besándole la mano, entre las carcajadas de toda la plantilla, una imagen que resumió el ambiente distendido y eufórico que reinó durante toda la tarde. Durante varios tramos del recorrido se escucharon cánticos de la afición dirigidos al RCD Espanyol y al Real Madrid, y los jugadores no fueron ajenos a esa atmósfera de rivalidad festiva que forma parte del ADN de estas celebraciones culés.
Frenkie de Jong habló sobre lo que une a este equipo con su gente y apuntó a La Masia como un elemento central de esa conexión. "Tenemos mucha gente de La Masia, jugadores que dan todo por el equipo y transmitimos eso a la gente", dijo el centrocampista neerlandés. De Jong también dejó claro que el hambre del vestuario no se detiene en el doblete doméstico. "Espero que no sea la última rúa, queremos ganar la Champions", afirmó.