El primer novillero
Pocas veces y pocos novilleros han despertado, tanto entusiasmo y tanto interés en el público y afición como hicieron Aparicio y Litri a mediados del siglo XX.
Aparicio se presentó en Las Ventas en 1949 y Litri lo hizo un año más tarde, el día 18 de mayo.
Miguel Báez actuó con Antonio Galisteo y Pablo Lalanda, ante reses de Manolo González y, ante una concurrencia dividida -Charlot le llamaban unos, nuevo, emocionante y distinto otros- nada más hacerse presente ante su primer novillo, se metió a la gente en el bolsillo, toreando de capa con una inusitada quietud.
Su faena de muleta fue emocionantísima, valiente hasta la médula y resuelta con un estoconazo fulminante. No hay duda y las dos orejas que le concedieron le abrieron la puerta grande. volvió a estar en la misma línea con el sexto, asustando al miedo y solo sus fallos con el verduguillo le privaron de aumentar su cosecha de orejas.
Pero lo principal e importante estaba hecho.