Los audios demuestran que Leire Díez presentaba como aliada a la directora de la Guardia Civil
En la parte del sumario que ya no está protegido bajo secreto, conocido en su totalidad por LA RAZÓN, figuran una serie de audios de varias horas en que se evidencia que las cloacas del PSOE trataron de conseguir información comprometedora sobre jueces, fiscales y miembros de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Pero también que le decían a las personas en las que buscaban esos «trapos sucios» que trabajaban por orden del PSOE y del Gobierno de Pedro Sánchez. De momento, el caso judicial que se sigue en la Audiencia Nacional ya atribuye al ex secretario de Organización de Ferraz Santos Cerdán un liderazgo de las maniobras, en colaboración con otros dirigentes, como el aún diputado socialista del Congreso de los Diputados Juanfran Serrano (antigua mano derecha de Cerdán en la cúpula del partido) y empleados de la formación, entre ellos Celia Rodríguez, la mujer que entregaba los sobres con efectivo al exministro de Transportes José Luis Ábalos y a su exasesor Koldo García, además de la antigua gerente, Ana María Fuentes.
En la grabación de su reunión con el excapitán de la UCO –ahora también investigado– Juan Sánchez Yepes, Díez presumió de que «su siguiente conversación iba a ser con la directora de la Guardia Civil», Mercedes González, sobre la que también indicó que «era de su confianza». En aquella cita, otro de los presentes en el encuentro, el abogado de Cerdán, Jacobo Teijelo –que también representa a Yepes en el «caso Gaslow» en que está siendo investigado– calificó a Díez como una «persona del PSOE». Las pesquisas desarrolladas apuntan a que esta presunta organización criminal buscaba en la investigación del millonario fraude en el IVA del fuel de Hafesa datos que pudiesen dañar el trabajo de la Policía Judicial de la Benemérita. Hay que tener en cuenta que otras de las acciones que habría desarrollado la trama, en este sentido, fue reunirse por videollamada con Alejandro Hamlyn, dueño de Hafesa, en el despacho profesional de Teijelo.
En otro audio que consta en las actuaciones, se refleja cómo la bautizada como «fontanera política» intentó buscar información sensible para arremeter contra la jueza de los «caso ERE» de Andalucía, Mercedes Alaya. Un procedimiento en el que llegó a ser hallado culpable el histórico socialista andaluz Gaspar Zarrías al que ahora se investiga, de igual forma, por su pertenencia a este entramado «desestabilizador» de casos incómodos para el poder Ejecutivo. Pero es que la magistrada Alaya jugó un papel importante la causa de Aznalcóllar por la que el otro de los encausados por las cloacas, el expresidente de la SEPI Vicente Fernández se sentó en el banquillo de los acusados.
Para ello, consultó a un tercero (que, a falta de confirmación judicial, se cree que es un inspector de la UDEF de la Policía Nacional llamado Rafael Salvador que fue apartado de los ERE) sobre «qué podían destapar» de esta miembro de la judicatura. Díez precisaba, y así se lo transmitió a su interlocutor, «cuatro cosas que le permitiesen dos impactos» y, a su vez, fuesen capaces de «romper por algún lado» a la jueza Alaya.
Además, en otro archivo de sonido se prueba que la exmilitante socialista se vio con el que fuera secretario de Estado de Seguridad y acusado en el «caso Kitchen», Francisco Martínez. Ante él, asimismo, se autodefinió como una «persona a la que pone al frente el PSOE» y le aclaraba que ella «no estaba para otra cosa que no fuera limpiar». «Limpiar» era la «intención de todo», según incidía Díez, algo que cuadra con lo que le explicó al fiscal Ignacio Stampa.